El Ulla benjamín campeón del torneo de Aguiño.

La sexta edición del Torneo de Fútbol Base de Aguiño fue otro éxito rotundo. Lo demostraron los más de 350 jóvenes que se dieron cita en el campo de A Tasca, y lo corroboraron con la calidad que se vio sobre el césped sintético ribeirense. Entre los 26 equipos que pelearon por la victoria fueron el Carreira, en prebenjamines, y el Ulla en benjamines, quienes saborearon la gloria.

«Houbo moito público e un gran nivel entre tódolos equipos. En principio vaise a manter para o próximo ano», apuntó la directiva del Xuventú Aguiño Mari Vidal. En la modalidad prebenjamín, el Carreira alzó el título después de vencer al Boiro por tres goles a uno. En semifinales se quedaron dos conjuntos de fuera de Barbanza, como son el Cordeiro y el Arosa.

Más madera

En benjamines, el Ulla le arrebató el trofeo de campeón al Sálvora desde el punto de penalti. Después de un duelo que terminó con un 3-3, los de Pontecesures tuvieron más puntería desde los once metros y terminaron con cinco goles a cuatro. En semifinales se quedaron apeados tanto el Calasanz como el Taragoña.

La buena organización del torneo, además de la predisposición de todos los participantes a disfrutar de dos buenas jornadas de fútbol, fueron la receta de un campeonato cargado de talento y futuro.

La Voz de Galicia

Un «hiperactivo» al que ni los santos calman.

Vende cirios y figuras religiosas y le encanta crear. Por inventar, hasta inventó una bicicleta con esquís.

A casi todo el mundo, o por lo menos a muchas personas, les gustaría tener varias vidas en una; poder llevar una existencia camaleónica para no aburrirse nunca del día a día. Pero solo algunos consiguen tal cosa. Entre los que están hechos de esa pasta, capaces de hacer tantas cosas a la vez que parece que se multiplicasen, está Joaquín Diéguez. En su caso curioso el suyo. Porque recibe él en la cerería que regenta en la calle San Román de Pontevedra, un sitio donde parece que el tiempo se detuvo en algún momento y no avanzó más. Es un negocio pequeño, con viejísimas estanterías llenas de santos y velas y olor inconfundible a cera, casi a iglesia en realidad. En ese áurea de teórica paz, uno se imagina que el tendero, que tiene puesto el abrigo tras el mostrador, será un hombre de vida tranquila y sosegada. Pero nada más lejos de la realidad. Joaquín se define como hiperactivo. Y, francamente, debe de serlo.

Antes de iniciar la entrevista, hay que esperar a que Joaquín atienda. Despacha primero a una joven que busca unos cirios que se mantengan encendidos los nueve días de una novena; le pone incienso y mirra a otra clienta; saluda efusivamente al repartidor que viene a traerle un buen número de paquetes; atiende a otra persona más que busca velas para una ceremonia… y al fin queda libre. Viaja entonces a su infancia, a Pontecesures, el lugar donde todavía sigue viviendo parcialmente -a ratos lo hace también en Pontevedra-. Cuando él era un niño que dedicaba su tiempo «a matar pájaros e incluso venderlos», su padre estaba al frente de Cerería Diéguez, una factoría fundada en Pontecesures por el bisabuelo de Joaquín, que empezó a hacer velas en el siglo XIX. Joaquín, por tanto, entre pájaro y pájaro, creció rodeado de moldes de cera. Y se enamoró del oficio. «Trabajé un poco como mensajero pero luego ya me centré en la cerería», explica. Primero lo hizo en su tierra natal, a pie de fábrica. Luego, como ahora, a medio camino entre Cesures y Pontevedra. Porque resulta que su abuelo cogió el traspaso de la antigua cerería que había en la calle San Román. Su padre continuó con ella y ahora la regenta él, al igual que todo el negocio familiar. No quiere deshacerse de las estanterías de madera, ni del olor a antiguo del local. «Esto tiene que tener su esencia», sostiene.

El caso es que Joaquín se pasa buena parte del día ahí metido, entre velas y santos. Pero no le transmiten demasiada quietud las estáticas figuras. ?l es un torbellino en toda regla. Es casi imposible resumir sus actividades. Pero promete intentarlo. Empezamos hablando de su querencia por los animales. Cuenta que tuvo varios caballos. Y que le encanta la aventura. Entonces, se acuerda de cuando a lomos de un equino se metió a navegar un buen trecho del Ulla. «Fue una pasada», dice. También le apasionan los reptiles. «Tengo un reptilario bastante grande, con más de veinte animales. Tengo por ejemplo camaleones o tortugas», cuenta mientras se apura a buscar en el móvil fotos que demuestren que no habla en broma.

Está buscando imágenes del reptilario pero, mientras lo hace, aparecen otras que van narrando sus mil y una actividades, sus diferentes vidas. «Mira esta, aquí está la bicicleta que yo inventé para ir a esquiar. La probé y funciona de maravilla», explica mientras muestra una foto de un aparato que, efectivamente, es un híbrido casero de bici y esquí. Paseando por su galería de imágenes también aparece Joaquín haciendo trial, otra de sus pasiones, alguna que otra vestido de buzo y listo para hacer pesca submarina o con la autocaravana con la que le gusta irse de excursión «al lugar más raro que uno se pueda imaginar».

Ritmo frenético

Reconoce que si se sometiese a examen, posiblemente, sería un claro caso de hiperactividad clínica. Y que es muy difícil seguirle el ritmo. «La verdad es que ando muy frenético. Ahora en Pontevedra tengo un amigo que viene conmigo a entrenar en bicicleta… y siempre me pregunta si no me agoto, porque yo siempre tengo las pilas puestas», explica con energía. En ese afán suyo por no estarse quieto nunca, también le gusta experimentar con la cera, con las velas y con todo lo que incluye su negocio. Fue así cómo logró hacer una vela que apenas genera humo; cómo logró sacar aromas nuevos y velas decorativas… «Me gusta crear, este oficio tiene muchísimo de artesanía. Yo estoy todo el tiempo dándole vueltas a la cera y a los materiales, no me gusta hacer las cosas siempre igual», insiste una y otra vez. Mientras habla, vuelve a rebuscar entre sus fotos en el móvil. Y saca entonces una especie de cenador que está haciendo con restos de poda de palmeras. «¿Ves? Esto es lo mío, buscar la manera de reutilizar materiales. Esto es lo que más me gusta», indica. Joaquín sonríe viendo sus palmeras desmenuzadas cogiendo forma de cenáculo. Entonces, piensa en sus dos hijas. Recuerda los experimentos con ellas en la fábrica de velas. Y reflexiona: «Se puede ser feliz en el sitio menos previsto, ¿verdad?». Cierto.

¿De dónde procede?. Joaquín viene de una estirpe de cereros. Es la cuarta generación de una familia de Cesures dedicada a este negocio.

¿Dónde trabaja?. A medio camino entre la cerería que regenta en Pontevedra y la fábrica de Pontecesures donde se fabrican las velas y demás material.

La Voz de Galicia

Presentación da Revista Morgana na Casa Chaves de Pontecesures.

O venres 24 de febreiro (Día de Rosalía) ás 21 horas terá lugar esta presentación organizada pola Galería de Estudos do Baixo Ulla. Haberá unha exposición de láminas sobre Rosalía de Castro realizadas por ilustradoras e ilustradores galegos e unha lembranza e homenaxe a Xosé Lois Miguéns, fundador de Morgana e do Espello do Ulla.
No acto de presentanción está prevista a celebración dun recital músico poético con participación aberta.

Las desembocaduras del Ulla y el Umia, escenario de un estudio sobre la población de anguila.

La dirección xeral de Patrimonio Natural de la Consellería do Medio Ambiente licitar un estudio sobre la anguila europea (Anguilla anguilla) que va a desarrollarse en la comarca de O Salnés y, sin duda, tendrá repercusión internacional.

Con un desembolso previsto de unos 150.000 euros -cofinanciado en un 75 % por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) del Programa de Desarrollo Rural 2014/2020 (PDR)-, esta investigación va a desarrollarse inicialmente en las desembocaduras de los ríos Ulla y Umia, mientras que en una segunda fase la metodología de trabajo empleada se extrapolará a las desembocaduras de otros cauces fluviales en Costa da Morte, Costa Ártabra y A Mariña.

El trabajo se antoja plenamente justificado, pues el estado de conservación de la anguila es algo que preocupa en el conjunto de la Unión Europea, de ahí que se desarrollen estudios en diversos países para conocer mejor sus hábitats, superficie de ocupación, biomasa y dinámica poblacional, todo ello con la intención de sacar conclusiones que permitan adoptar medidas que ayuden a preservar la especie.

Hasta el verano de 2018

Pero eso no es todo, ya que la intención de Medio Ambiente es que este estudio ayude a “establecer las técnicas de muestreo y la metodología adecuadas para analizar la fracción de población de anguila residente en las aguas saladas y dulces existentes en la desembocadura de ríos como los arousanos.

Al parecer este trabajo va a prolongarse a lo largo del presente ejercicio y durante el primer semestre de 2018.

Durante este periodo va a realizarse un intenso trabajo de campo que permita conocer en detalle el estado y evolución de la especie en los citados cauces fluviales, y será después cuando se establezcan “los protocolos y técnicas de muestreo más adecuados para el estudio de la biología de la especie, los cuales se aplicarán en las demás zonas de la demarcación Galicia Costa”.

Los fondos europeos con los que se financia esta iniciativa están consignados para “servicios básicos y renovación de poblaciones en las zonas rurales”, en lo que se incluyen “estudios e inversiones vinculados al mantenimiento, la recuperación y la rehabilitación del patrimonio cultural y natural de las poblaciones, de los paisajes rurales y de las zonas con alto valor natural, incluidos sus aspectos socioeconómicos, así como las iniciativas de sensibilización ecológica”.

Faro de Vigo

Detienen en Gran Canaria a los presuntos autores de un robo en Pontecesures.

Se les imputan 50 asaltos con fuerza, entre ellos el de la gasolinera pontecesureña.

Los presuntos autores del robo cometido en septiembre de 2015 en la gasolinera de Pontecesures han sido detenidos en La Palmas de Gran Canaria.

Se trata de una banda formada por nueve miembros que fue interceptada por la Policía Nacional y la Guardia Civil, imputándoseles medio centenar de robos con fuerza, entre ellos el citado en la localidad del Bajo Ulla, donde los autores del asalto se llevaron 8.500 euros en efectivo y objetos como un teléfono móvil o una videoconsola.

La detención se produjo en el marco de una operación conjunta bautizada como “Canarias-Cayenne” cuyos resultados salen ahora a relucir, aunque se desarrolló hace un año.

A los detenidos en este operativo conjunto se les acusó también de pertenencia a grupo criminal y de un delito contra la salud pública.

Hace un año

Parece que la operación se desencadenó el 3 de octubre de 2015 tras el atraco, por parte de tres encapuchados, a un empleado de una empresa de máquinas recreativas en la localidad de Vecindario.

A este atraco prosiguió “un aumento exponencial de los robos con fuerza en diferentes puntos de Gran Canaria, en comercios y, sobre todo, en bingos y salas de juego”, unas actuaciones en las que se detectó “un patrón delictivo común”, de ahí que se sospechara que su autoría correspondiera a un grupo criminal organizado.

Las pesquisas desarrolladas para esclarecer este repunto de robos permitieron corroborar la supuesta autoría de varios sospechosos, con numerosos antecedentes policiales, y algunos de ellos investigados por la Policía Nacional por delitos similares ocurridos en su demarcación.

La investigación permitió imputar a esta banda 50 delitos contra el patrimonio cometidos en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria y el municipio pontevedrés de Pontecesures, donde en septiembre de 2015 presuntamente robó en una gasolinera 8.500 euros en efectivo y otros efectos, como un teléfono móvil y una videoconsola.

Faro de Vigo

Los soldados cruzan el Ulla como una exhalación.

sulllan

A las ocho de la mañana del miércoles salía del embarcadero de Tui el primero de los 22 equipos que participan en el tradicional concurso de patrullas que organiza la Brilat, una exigente prueba militar que a la vez es un particular peregrinaje a Santiago en el que los soldados deben cubrir en un máximo de 36 horas y 40 minutos mientras superan siete pruebas específicas. Normalmente la mayoría de los equipos cubren los 120 kilómetros en 20 o 21 horas, por eso ayer ni siquiera dio tiempo a verlos cruzar el Ulla en Pontecesures, ya que la mayoría de los participantes lo hicieron de madrugada.

Faro de Vigo