El director del IES de Valga niega ningún control de la Guardia Civil en el centro.

El director del Instituto de Educación Secundaria (IES) de Valga, Roberto Barral Blanco, en el ejercicio del derecho de rectificación sale al paso de la información publicada el 15 de febrero de 2017 sobre una presunta operación realizada por la Guardia Civil en el centro.

Roberto Barral asegura que son totalmente falsas las informaciones referidas a un supuesto registro de la Guardia Civil en el IES el pasado 15 de febrero.

“Respecto al cacheo de los alumnos e incluso de profesores en el ámbito de gestión del centro y su entorno cabe afirmar que nunca hubo un registro por parte de la Guardia Civil dentro de las instalaciones del centro, ni de taquillas, ni de alumnos, ni de profesores, ni de ningún otro miembro de la comunidad educativa”, manifiesta. El director del instituto asegura que “tenemos constancia de que nunca se hizo ningún control o registro al profesorado”. “No tenemos constancia de ninguna queja o parte de incidencia por actuación de la Guardia Civil de ningún colectivo de la comunidad escolar: alumnos, padres y profesores. Como nos consta que no hubo recientemente ningún control o registro por parte de la Guardia Civil ni en el ámbito de gestión del centro ni en su entorno”.

Faro de Vigop

La dirección del Instituto de Valga reconoce que se hacen controles contra el trapicheo ante sus puertas.

Roberto Barral, director del instituto de Valga.

El director insiste en que los agentes no acceden al recinto y actúan “a una distancia considerable”.

La dirección del instituto de Valga, representada por Roberto Barral, reconoce que en ocasiones la Guardia Civil de la localidad hace controles a las puertas del centro, e insiste en que en cualquier caso tienen lugar en el exterior del mismo, produciéndose tanto para luchar contra el trapicheo de drogas y evitar su distribución en el recinto como para frenar algún altercado.

Explica el docente, Roberto Barral, que esos registros son “una constatación de vigilancia en la vía pública, pero a una distancia considerable de la entrada y totalmente fuera del ámbito de actuación del centro”.

Charla por acoso escolar

Viene esto a cuento de las declaraciones efectuadas a FARO DE VIGO por alumnos y padres que aseguraron que los agentes realizaron registros y cacheos en la jornada del miércoles, como ya sucedió en ocasiones anteriores.

Desde el instituto y la propia Guardia Civil niegan que el miércoles en concreto se hicieran esos registros y achacan la presencia de dos coches patrulla y cuatro agentes a la celebración de una charla sobre acoso escolar.

Como ya se explicó ayer en la edición digital de FARO, la dirección del Instituto de Valga y un portavoz de la Asociación de Nais e Pais de Alumnos (ANPA) del mismo niegan que la Guardia Civil efectuara esos registros “el miércoles” -e insisten mucho en la fecha-, a pesar de que los progenitores que hicieron pública esta situación se mantienen firmes en su postura e insisten en que los cacheos existieron.

“Si a mi hijo no lo cacheó un guardia civil, ¿quién lo hizo?; porque no creo que para una charla contra el acoso sean necesarios dos coches patrulla y cuatro agentes”, proclama la madre de un estudiante del instituto valgués que relata e insiste en que “esos registros se produjeron de verdad, como otras tantas veces”.

Pero no solo eso, sino que asegura : “Mi hijo llegó asustado a casa porque pusieron a unos cuantos contra la pared para cachearlos e hicieron registros en coches aparcados fuera”.

Mientras algunos progenitores consideran que estos operativos policiales pueden ser positivos, ya que aumentan la seguridad de sus hijos y su propia tranquilidad, Miguel Ángel Abuín Noya, en representación de la asociación de padres de alumnos, sostiene que en la entidad no tienen conocimiento de los registros efectuados el miércoles y se aferra a la versión de la dirección del centro, “porque parece que los guardias civiles estaban para dar una charla”.

“Este es un tema muy sensible que a los padres nos preocupa mucho”, manifiesta este representante de la ANPA, antes de confirmar que “hace un tiempo sí que se hicieron cacheos y registros por posible trapicheo”.

A su vez, Roberto Barral, el director del IES de Valga, se muestra preocupado “por la imagen que se ofrece” del centro y dice que “es falso que la Guardia Civil hiciera los registros -del miércoles-, sino que se trataba de talleres sobre acoso escolar dentro del plan ‘Proxecta’ de la Consellería de Educación”.

Reconoce, eso sí, que “hace tiempo se produjo algún registro por estas cosas (por problemas de trapicheo), pero fuera del recinto escolar”.

El director incluso emitió un comunicado en el que desmiente la versión de los padres que hablan del registro e insiste en que “este tipo de informaciones dañan de manera lamentable la imagen de este centro”.

A lo que añade que “la propia Guardia Civil” desmiente la realización de cacheos el miércoles, no así en ocasiones anteriores.

Lamenta, igualmente, “que se mezclara la presencia de agentes en el instituto a causa de la charla con otra investigación realizada en la zona que nada tiene que ver con el centro educativo”, y de la que, por cierto, el instituto armado no informó ayer.

Paralelamente, Barral quiere dejar claro que “nunca hubo dentro del IES de Valga una actuación de este tipo, ni en las entradas, el transporte escolar, los aparcamientos o instalaciones anexas”.

Los chicos insisten

Pero en el exterior sí, de ahí que en sus operativos los agentes no solo registraran a los alumnos, sino también algunos de sus vehículos, ya que se trata en algunos casos de estudiantes mayores de edad.

Ante estos desmentidos y/o aclaraciones, hay que insistir, los padres que se hicieron eco de la investigación por trapicheo se aferran a la versión de sus hijos, que aseguran haber sido cacheados y que los agentes también registraron sus mochilas y taquillas.

Y apostilla: “No entendemos por qué tanto enfado y tanto empeño en decir que no pasó nada, ya que la presencia policial en los alrededores del instituto siempre es positiva, si efectivamente sirve para prevenir incidentes o, como en este caso, evitar el trapicheo de drogas”.

Faro de Vigo

Un cambio en la normativa reactiva las multas a los pubs que excedan el horario.

Discrepancias competenciales han frenado, desde mediados del 2015, las multas a locales por excesos horarios. Pero la amnistía horaria tiene los días contados. La Xunta, en la Lei de Medidas Fiscais, Administrativas e de Ordenación, en vigor desde el próximo viernes, incluyó un nuevo apartado que se incorpora a la Lei do Emprendemento. En el capítulo en el que este texto legal detalla las infracciones graves se ha incorporado el exceso horario de los establecimientos, de tal manera que en el futuro ya no dará lugar a interpretaciones.

En efecto, en esa Lei do Emprendemento, que se aprobó en el año 2013, se recogía como infracción abrir un establecimiento y llevar a cabo actividades o realizar modificaciones sin comunicarlo o sin disponer de las licencias o las autorizaciones necesarias, o incumplir las condiciones de las mismas. En realidad, rebasar el horario de cierre podía ser considerado un incumplimiento de las condiciones de la licencia, pero la Xunta ha considerado conveniente incluir este nuevo apartado para que no haya lugar a dudas sobre que el incumplimiento del horario constituye una infracción grave.

La Lei do Emprendemento establece que es competencia de los concellos incoar, instruir y resolver los expedientes sancionadores por la comisión de las infracciones previstas en ella, entre ellas las relativas a actividades recreativas. Sin embargo, algunos ayuntamientos entendían que no eran competentes para hacerlo, en particular en lo que se refería al incumplimiento de horarios, puesto que consideraban que esta infracción no estaba recogida en la ley y, en consecuencia, no era sancionable. La inclusión de ese nuevo apartado en la ley acompañamiento de presupuestos deja claro que los incumplimientos horarios sí son penalizables, lo que abre la puerta a recuperar las sanciones a locales.

Durante este tiempo, algunos concellos seguían remitiendo las denuncias a las jefaturas territoriales de la Xunta, que las devolvían alegando que no tenían competencia para multar. La consecuencia es que ni la Administración autonómica ni la mayoría de los ayuntamientos sancionaban los excesos horarios.

La confusión sobre la competencia surge porque anteriormente la Xunta sí podía imponer esas sanciones. La Ley de Seguridad Ciudadana del año 1992 recogía que la jurisdicción para sancionar las infracciones relativas a espectáculos y actividades recreativas era concurrente entre la Administración autonómica y la local, aunque pocos ayuntamientos la ejercían (Santiago es uno de los pocos ejemplos de ello en Galicia) y eran las jefaturas territoriales de la Xunta las que asumían esa labor según las denuncias que les remitían los concellos.

La nueva Ley de Seguridad Ciudadana, que entró en vigor el 1 de julio del 2015, no establece ninguna disposición sobre esta materia. Desde entonces, por tanto, son los ayuntamientos los que tienen esa competencia, porque así lo recoge la Lei de Emprendemento de Galicia. Esta es la razón de que las multas se hayan interrumpido a mediados del 2015: al cambiar la Ley de Seguridad Ciudadana y no recoger esas competencias, la Xunta dejó de tener la atribución de multar. Por su parte, los concellos entendían que el exceso horario no estaba recogido como infracción en la Lei do Emprendemento. Ahora ya lo está.
Tres expedientes al día en el 2014

El último año completo que se interpusieron multas a locales en Galicia fue el 2014. El balance de aquel año fueron 1.153 sanciones en Galicia por exceso horario, tres de media cada día. Esta infracción fue con mucho la que más castigó a los establecimientos de ocio, pues en total se abrieron 1.268 expedientes. Noventa fueron sancionados por no tener licencia o por exceder los límites de la misma, otros nueve por carecer de habilitación, cuatro por superar el aforo permitido y uno por permitir el acceso a menores.

Entre las multas por exceso horario destaca el caso de Ourense, donde se abrieron ese año 160 expedientes por este motivo, de un total de 164. Entre las ciudades, la estadística que maneja la Vicepresidencia de la Xunta recoge 60 expedientes en Lugo, la totalidad de los abiertos ese año en ese municipio. En Vigo fueron sancionados 47 locales por no cerrar a la hora marcada, y en A Coruña fueron 46. En Pontevedra se aplicaron 28 sanciones, y en Ferrol, 25. Los datos de Santiago no figuran en esta estadística porque desde hace años este concello asumió las competencias en esta materia e instruye y resuelve directamente los procedimientos sancionadores a los establecimientos de ocio que incumplan las normas.

El mapa de sanciones impuestas en el 2014 dibuja con claridad las zonas en las que la movida nocturna es más intensa. Así, fuera de las ciudades la localidad con más multas es Melide, donde ese año se tramitaron 50 sanciones por exceso horario. En Xinzo fueron 47, en Lalín 32, en Pontecesures, 23 y en Santa Comba, 22.

En todos los concellos la cifra de multas por horario es superior a las que se imponen a los pubs por otros motivos. En la mayoría de ellos de manera abrumadora. La excepción es Tui, donde de las doce penalizaciones que se impusieron a locales a lo largo del 2014 cinco fueron por exceder el horario de cierre permitido y siete por no tener licencia o por no respetar las condiciones que esta marca.
La hora límite de cierre son las 5.30 para discotecas, salas de fiestas y tablaos flamencos

La normativa gallega regula tanto el horario de apertura de los locales como el de cierre. En el caso del cierre, a partir de la hora límite no se permitirá el acceso, y tampoco deben servirse consumiciones.

Horario de apertura

Salas y pubs. Las salas de fiestas, discotecas, salas de baile, pubs, karaokes, salas de exhibiciones especiales, tablaos flamencos, cafés-teatro, cafés-concierto y cafés-cantante no podrán abrir antes de las diez de la mañana.

Otros espectáculos. Los demás espectáculos y actividades recreativas no pueden comenzar antes de las seis de la mañana, y entre el cierre y la apertura deben transcurrir al menos dos horas.

Horario de cierre

Actividades recreativas y de azar. Los casinos de juego y las salas de bingo podrán permanecer abiertos hasta las cuatro de la mañana. Los salones con máquinas de azar se dividen en dos categorías: salones de juegos, con cierre a las dos de la mañana, y salones recreativos, que deben cerrar a las doce de la noche. Las tómbolas pueden abrir hasta las 3.30.

Actividades de ocio. Las salas de fiestas, discotecas, salas de baile y tablaos flamencos tienen su horario de cierre, según la normativa gallega, a las 5.30 horas. Los locales con licencia de café-teatro, café-concierto o café-cantante deben cerrar sus puertas a las cinco de la mañana. Pubs y karaokes deben hacerlo a las cuatro; las salas de exhibiciones especiales, a las tres, y los cibercafés y similares, a las dos.

Actividades de restauración. Los salones de banquetes tienen el horario más amplio en esta categoría, pues pueden abrir hasta las 3.30. Las cafeterías pueden abrir hasta las tres; y tanto los restaurantes como los bares o los locales con licencia de café-bar pueden permanecer abiertos hasta las 2.30.

Ampliaciones de horario

De media a una hora. Desde la noche del jueves a la del domingo, así como las noches anteriores a un festivo y las del festivo, esos horarios se ampliarán media hora. En el caso de salones recreativos y de juegos, la ampliación será de una hora.

La Voz de Galicia

Tomás Sobrino: “Sí se puede hablar de prevención del alzhéimer”.

Galicia diseña un kit diagnóstico para poder prevenir el alzhéimer en el 2022.

El proyecto de investigación busca detectar y tratar la enfermedad simultáneamente.

Sí se puede hablar de prevención del alzhéimer. Lo afirma con claridad Tomás Sobrino (Pontecesures, 1979), que tiene en sus manos un proyecto europeo tan ambicioso como esperanzador, el PANA. Su objetivo, en lo social, es prevenir y, en lo científico, detectar precozmente y atajar. Para eso, el grupo de investigación que él dirige desde Compostela ha incluido un concepto nuevo: teragnóstica. Porque, aclara, «o que se busca é un diagnóstico e a terapia ao mesmo tempo».

Investigador Miguel Servet del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), Sobrino -con el neurólogo José Castillo como coinvestigador- coordina a once grupos de trabajo de universidades y hospitales y a empresas punteras de seis países europeos. Con 8 millones de euros sobre la mesa, la Unión Europea ha confiado en Galicia para el programa PANA (Promoting active Ageing: Functional Nanostructures for Alzheimer??s Disease at ultra-early stages), que busca la promoción de una vida activa y saludable para frenar la aparición de las demencias.

Más allá de esa prevención primaria y genérica, los investigadores del PANA se han marcado un doble reto a 5 años. Por un lado, detectar; por otro, tratar. En la actualidad, detalla Sobrino, que ofrece hoy una conferencia sobre los retos del alzhéimer en el centro cultural Marcos Valcárcel de Ourense organizada por la Fundación San Rosendo, «todas as ferramentas que temos fan que cheguemos tarde ao diagnóstico, cando a maioría do dano neuronal xa está producido; esa é a causa de que todas as terapias fracasasen ata agora». Lo atestiguan los cerca de 40 millones de europeos que padecen demencia y los 400 casos nuevos que se detectan, tan solo en Santiago, cada año.

El trabajo de Sobrino se centra, como primer paso, en el diagnóstico precoz. La investigación busca diseñar una herramienta útil, un kit que, «mediante unha analítica, permita identificar as persoas que teñen un biomarcador concreto máis elevado e que, por iso, son susceptibles de desenvolver a enfermidade. Despois, desenvolvemos unhas nanoestruturas que permiten levar fármacos no seu interior e que deixan ver, mediante técnicas de radiodiagnóstico, se ese biomarcador está a nivel cerebral». El fármaco podrá llegar directamente.

En el primer año de trabajo, los investigadores están satisfechos con el ritmo de cumplimiento de objetivos. Respecto al kit diagnóstico, que ya se está probando con muestras biológicas de pacientes, Sobrino considera que, económicamente, es una propuesta asumible por el servicio público de salud «porque é facer un biomarcador máis dos que se fan todos os días en análises clínicas».

De aquí a 2 años, concreta, «podemos ter un biomarcador e en 4 anos teremos dispoñible, se todo vai ben, unha ferramenta para testar en doentes con alzhéimer». A partir de ahí podrá comenzar la fase final del proceso.

Será un éxito de la ciencia hecha desde Galicia. «Que nos encarguen un proxecto de 8 millóns de euros quere dicir que en Galicia hai investigadores con talento e potencial. A falta de medios en España, cun gasto en investigación que non é comparable ao doutros países, súplese con ilusión, ganas e capacidade de traballo», asegura Sobrino. En lo personal, «para un investigador biomédico o máximo aliciente é mellorar a calidade de vida da poboación. Non hai máis satisfacción que axudar a diagnosticar mellor unha enfermidade ou a tratala mellor, é a maior ilusión que temos».

La Voz de Galicia

En Pontecesures hay más nacimientos que defunciones.

Desde 1987 Galicia no puede celebrar el contar con más nacimientos que fallecimientos, circunstancia que sin embargo en el conjunto de España se produjo por primera vez el año pasado desde la Guerra Civil, igual que antes había ocurrido con la epidemia de gripe de 1918 y más atrás como uno de los efectos de la guerra napoleónica.

La actual excepcionalidad española es en Galicia, en cambio, una curva demográfica continua y descendente que se extiende por casi todo su territorio. Baste un dato: de los 313 municipios de la comunidad, 225, el 72 %, llevan 20 años seguidos contando más decesos que partos.

El mapa del centro de la página demuestra cómo el color gris y azul domina como reflejo de las localidades donde desde 1996 hay más fallecimientos que nacimientos, lo que se conoce como saldo vegetativo negativo. Solo en 88 ayuntamientos hubo un balance positivo al menos en algún ejercicio de los dos últimos decenios, y únicamente 29 de ellos logran un balance final con más nacimientos que decesos. Esa situación ocurre en la provincia de A Coruña en Ames, Arteixo, Boiro, Camariñas, Culleredo, Oroso y Teo; y en la de Lugo, solo en Burela. En Ourense ese saldo positivo solo se encuentra en Barbadás y O Barco. Y en Pontevedra, en Baiona, Cambados, Cangas, Gondomar, Marín, Moaña, Nigrán, Pontevedra, O Porriño, Poio, Ponteareas, Pontecesures, Redondela, Salceda, Sanxenxo, Soutomaior, Vigo, Vilaboa y A Illa.

Pero la mayoría de esas islas poblacionales han empezado a ver cómo les llega también el agua demográfica al cuello en esta década, acumulando ya muchos de esos municipios varios ejercicios negativos, que no se reflejan aún en el balance vegetativo gracias a los nacimientos sumados antes de la crisis.

Solo hay cinco casos en toda Galicia en los que se mantiene el volumen de nacimientos por encima de los fallecimientos en todos y cada uno de los últimos veinte años. El caso más excepcional es Ames, que acumula en ese tiempo 3.592 alumbramientos más que decesos, lo que sumado a la captación de nuevos residentes lo ha llevado a superar los 30.000 censados y convertirse en la decimotercera localidad gallega más poblada, rebasando ya a Redondela.

Arteixo, que, como Ames respecto a Santiago, hace las veces de polo residencial de A Coruña y además da suelo a gran parte de la industria de su área, es el segundo municipio con el mejor resultado de los que no han tenido en los últimos dos decenios números demográficos adversos, al sumar 2.018 nacimientos más que fallecimientos, balance que en Cambre se sitúa en 1.606 alumbramientos más; en O Porriño, en 936, y en Poio, en 884, conformando las cinco excepciones que de momento no conocen en Galicia un saldo vegetativo negativo.

Vendedores y clientes se quejan del firme del Paseo del Espolón.

Por segundo domingo, vendedores con puesto en el Paseo del Espolón de Padrón, así como compradores asiduos del mercado ambulante, se quejaron del estado en el que está el pavimento, lleno de charcos con agua y «todo enlamado». «Cada vez que llueve, el Espolón se pone asqueroso», asegura un vendedor. En su opinión, «el público se marcha a la otra zona del mercado, disminuyendo las ventas en la nuestra», la del Espolón.

Este domingo, a causa del temporal y de la intensa lluvia caída en los últimos días, hubo menos puestos de los habituales en el recinto pero los pocos que acudieron y descargaron su mercancía buscaron fórmulas para tratar de minimizar el estado del firme, colocando cartones en las zonas con más agua y lodo.

«Ao Espolón cando chove non se pode ir que marcha un cos pés cheos de lama», asegura una compradora habitual del mercado padronés. «Eu este domingo xa non o pisei», añade.

El Concello de Padrón hizo una actuación a finales del año 2013 para evitar, precisamente, que hubiera charcos de agua en el espacio urbano. Pero el paso del tiempo y la presión generada por la actividad económica provocaron que vuelva a tener zonas deprimidas y estancamientos en días lluviosos.

Esa actuación del Concello fue muy criticada desde la oposición de modo que, por ahora, el Ayuntamiento no tiene previsto actuar, una vez que no recibió una queja por este tema, según explica, y a que los días en los que Espolón está en malas condiciones son «puntuales», añade.

La Voz de Galicia