â??Non marcho, que me saquen arrastroâ?�.
Victoria Santiago, consolada por su hija ayer en Porto
â??Eu non marcho de aquí. Se fai falla quedo amarrada cunha cadea, que me saquen arrastro ou como queiranâ?�. Esa es la decisión final de la cesureña Victoria Santiago, a la que el Juzgado de Caldas ha dado de plazo hasta mañana a las 11 para abandonar voluntariamente la vivienda que comparte con otros seis miembros de su familia (entre ellos dos niños de 9 y 12 años). Su exmarido legó el usufructo de la casa a otra mujer con la que convivió antes de fallecer, pero Victoria sostiene que parte del inmueble es suyo y emprenderá acciones civiles para hacer valer sus derechos de propiedad. â??Pero isto pode tardar dous anos e non imos ir debaixo dunha ponte con dous nenosâ?�, apunta. Una vieja casa de su madre en Cordeiro (Valga) es la única alternativa que tienen, pero la â??matriarcaâ?� (como ella misma se denomina) no quiere claudicar sin antes dar batalla. â??Non vou entregar as chaves e marchar coas orellas baixas. Vou pelexar ata as últimas consecuenciasâ?�, dice por momentos enérgica y en otros casi hundida y sin poder evitar las lágrimas. Sobre todo, cuando habla de los menores. La niña está de cumpleaños precisamente mañana y no quieren hacerla pasar por el mal trago de presenciar un deslojo forzoso. Tampoco al nieto más pequeño, que â??non quere ir á escola porque os rapaces dinlle que o van a botar fóraâ?� de la casa. â??Cousas de nenosâ?�, dice llorosa.
Victoria Santiago está convencida de ser víctima â??dunha inxustizaâ?� de la que culpa a la jueza caldense. El testamento de su exmarido desencadenó su pesadilla. El hombre dejó en herencia la casa (construida por el matrimonio) a la hija de ambos, pero en cambio legó el usufructo a otra mujer. â??Polo visto, os usufructuarios teñen máis dereitos que os propietariosâ?� y una sentencia ordenó en septiembre pasado que â??eu marche fóra e que a outra veña a vivir aquíâ?�.
sentencia firme
El fallo, firme y sin opción de recurso, se deriva de una denuncia por una supuesta falta de amenazas contra Victoria y dos de sus hijos. Pero ella lo niega. â??Eu nunca na miña vida vira a esa mullerâ?� hasta que se encontraron en el Juzgado de Paz de Pontecesures, que â??nos absolveuâ?�. El posterior recurso de la denunciante en Caldas propició una situación que Victoria no acaba de entender. â??Chegamos ao xulgado e a xuíza dixo que non se ía a celebrar xuízo, pero ao pouco chegou a sentenzaâ?� en la que â??esta señora mezcla churras con merinas. Misturou unha denuncia de faltas co tema civil, e falo con trinta avogados e ningún dos trinta o entendeâ?�, se queja. Por eso quiere que sea la propia jueza la que el viernes, a las 11 de la mañana y acompañada por la Guardia Civil, acuda al desalojo. â??Quero que veña ela a botarme fóra e que me explique con que dereito fixo istoâ?� sin â??escoitarme nin darme oportunidade de falarâ?�. Si sin celebrarse jucio â??nos botan fóra, se chega a habelo lévannos presos para o cárcere de A Lamaâ?�, insiste.
Lo que ocurrirá mañana está por ver. Desconoce si integrantes de Stop Desahucios acudirán a respaldarla, pero lo que tiene claro es que cuenta con el apoyo los suyos. â??Somos poucos, pero como un clan. Apoiámonos os uns aos outrosâ?�, remarca la cabeza de familia. También algunos vecinos estarán dándole aliento en el momento del desalojo, aunque â??moita relaciónâ?� con los residentes en la zona â??non haiâ?� porque â??non estivemos aquí moito tempoâ?�. Victoria pasó dieciocho años de su vida emigrada en Bélgica, parte de ellos junto a su exmarido. Cuando regresaron a Galicia, hace doce años, el matrimonio se se estableció en la casa de Pontecesures ahora en litigio. â??Estiven dous anos ata que me divorciei e refixen a miña vidaâ?� en la comarca de O Barbanza. Ahora, de nuevo en la villa del Ulla, â??pensaba que ía poder disfrutar da miña casa o que me queda de vida. Pero non, teño que seguir loitandoâ?�, se lamenta. Está dispuesta a hacerlo hasta el final, porque â??non me dá a gana de darlle as chaves ao xulgado así, polas boasâ?�.
Diario de Arousa



