Plantan 400 exemplares de árbores autóctonas nos montes de Valga.

Case 40 Trinta estudantes de sexto de Primaria do CEIP Plurilingüe Baño-Xanza participaron na colocación con motivo do Día Forestal Mundial

Trinta e oito estudantes de sexto de Primaria do CEIP Plurilingüe Baño-Xanza participaron nunha plantación de árbores con motivo do Día Forestal Mundial, organizada pola Comunidade de Montes de San Miguel e o Servizo Provincial de Montes e que contou, amais, coa colaboración do Concello de Valga e da empresa Norfor. A actividade tivo lugar na zona de Laceiras, no bordo dunha pista forestal na que, conforme á lexislación, se eliminaron piñeiros e eucaliptos para substituílos por especies autóctonas frondosas coma carballos, castiñeiros, cerdeiras, freixos e sobreiras, que en caso de incendio forestal contribúen a frear o avance do lume. Plantáronse preto de catrocentas árbores.

Os rapaces contaron coa axuda dunha brigada de bombeiros forestais do Distrito Caldas-Salnés. Cavaron os buratos empregando sachos e aixadas, explicáronlles a que profundidade deben plantarse as árbores e como cubrilas coa terra para que enraícen e broten. «Durante os primeiros anos necesitarán coidados e nun prazo aproximado de dúas décadas isto converterase nunha zona de monte xa bastante pechado», explicou o xefe do distrito, Pedro López, que se desprazou a Laceiras para comprobar o desenvolvemento da actividade.

«Hai anos que traballamos en colaboración coa Comunidade de Montes de San Miguel e os resultados das primeiras plantacións que realizamos xa se empezan a ver», destacou. «Este tipo de actividades divulgativas son moi gratificantes porque os rapaces pásano ben e entran en contacto coa natureza e o monte agradéceo», rematou o xefe do distrito.

La Voz de Galicia

El crimen de Valga se juzgará a puerta cerrada para proteger a los dos hijos.

José Luis Abet, a su salida de la Audiencia Provincial de Pontevedra este lunes.

José Luis Abet, a su salida de la Audiencia Provincial de Pontevedra este lunes.

Todas las partes secundaron un informe forense que avisa del daño psíquico

La magistrada que preside el tribunal del jurado popular que sentenciará el triple crimen de Valga solicitó el pasado viernes, último día laborable antes de que comience el juicio y meses después de señalarse, un informe forense al Instituto de Medicina Legal de Galicia. Preguntaba si la celebración de la vista pública podría causar perjuicio psíquico a los dos hijos del único acusado, José Luis Abet, y de su exesposa, Sandra Boquete (39 años), asesinada el 16 de septiembre del 2019 junto a su hermana, Alba (27), y la madre de ambas, María Elena Jamardo (58). Los niños, de 4 y 7 años entonces, presenciaron el asesinato de su madre a manos de su progenitor, y hoy siguen intentando pasar página. La respuesta del Imelga concluye que la difusión de cada vista conllevaría «un importante riesgo de su revictimización [para los niños] de no celebrarse a puerta cerrada».

La fase previa del juicio comenzó este lunes a las diez de la mañana en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Las partes, al tomar sus asientos, encontraron una copia del informe del Imelga sobre sus mesas. La magistrada expuso el contenido y preguntó, inicialmente, su parecer a la Fiscalía. La representante del ministerio público secundó la opinión forense, igual que los abogados de la acusación particular, popular y pública. También el jurado popular, ya constituido tras tres horas, se sumó a la decisión de celebrar las vistas a puerta cerrada. El secretario judicial, poco antes de las tres de la tarde, leyó la resolución que oficializa el cuórum de las partes: «El artículo 26 del Estatuto de la Víctima recoge que en caso de víctimas menores de edad se adoptarán las medidas necesarias para evitar o limitar en la medida de lo posible que la celebración del juicio se convierta en una nueva fuente de perjuicio».

El argumentario se fundamenta principalmente en que, a la hora de ponderar derechos, se considera que el de los menores prevalece sobre los demás, incluso sobre el derecho a la información, aunque se trate de un caso que despertó tanta alarma social. «El superior interés [de salvaguardar a los menores] ha de ser protegido frente a cualquier otro derecho pese al indudable interés general de la presente causa», concluyó el secretario judicial, que añadió que cada jornada del juicio se documentará en grabación de vídeo y que la lectura del veredicto del jurado popular sí se conocerá en audiencia pública. Manuel Martín, abogado que representa a la acusación particular presentada por la familia de las víctimas, consideró al salir de la Audiencia de Pontevedra que «lo mejor es que se celebre a puerta cerrada para salvaguardar la integridad psíquica y moral de los niños».

La planificación prevista para los cuatro días de juicio saltó este martes por los aires sin que tan siquiera comenzase la vista. Tan solo se cumplió la previsión de constituir el jurado popular, que se desarrolló en un clima tranquilo, a puerta cerrada.

El único acusado no declaró

Las partes no pudieron exponer las cuestiones previas y José Luis Abet, único acusado, estuvo casi toda la mañana esperando en una sala anexa a la del juicio. Tampoco declaró, como se esperaba, igual que los 11 testigos citados. Este martes, a partir de las diez de la mañana, está previsto retomar la actividad pendiente del lunes, además de la prevista para la jornada. Por eso, la magistrada presidenta del tribunal anunció que este martes habrá doble sesión, de mañana y de tarde, para recuperar el tiempo perdido.

En total, son 26 testigos entre vecinos de la aldea de Carracido (Valga) que presenciaron o escucharon el crimen, allegados de Abet antes de los asesinatos, trabajadores que participaron aquella mañana en el operativo de emergencias o 17 agentes de la Guardia Civil que dieron forma a la investigación que cimenta la causa judicial. En lo que coinciden todos los citados es en que declararán en contra del acusado, sin que uno solo aporte algún dato a su favor, y que serán fundamentales para argumentar la pena de prisión permanente revisable a la que se enfrenta Abet.

Decisión de ultima hora pese a que el juicio estaba marcado desde el otoño

Dentro y fuera de la sala de vistas, que el juicio del crimen de Valga vaya a celebrarse a puerta cerrada cogió con el pie cambiado a todas las partes. Este se señaló en otoño, por eso era difícil de entender que se hubiera esperado al último día laborable, antes de que comience, para valorar que no sea público. La decisión trastocó el calendario de declaraciones repartidas en cuatro días, ya ajustado por la gran cantidad de testigos convocados en cada jornada. También supone una alteración para los numerosos medios de comunicación que dan cobertura a uno de los juicios del año en Galicia, y que ocuparon la primera planta de la Audiencia de Pontevedra durante toda la mañana sentados en bancos y en el suelo. Incluso un grupo de alumnos de la UNED que iba a asistir a la vista por su singularidad perdió la mañana esperando.

Abet reaparece después de tres años y medio en prisión

La hemeroteca conservaba dos fotografías de José Luis Abet. En la primera, tomada el 17 de septiembre del 2019, pasaba a disposición judicial en Caldas de Reis un día después de cometerse el triple asesinato en Carracido, Valga. La segunda, justo un año después, compareciendo en el mismo juzgado con más peso y el rostro cubierto por una mascarilla para cumplir el protocolo covid. La tercera fue este lunes, tres años y medio después del triple asesinato, y solo guarda una similitud con las anteriores: las manos de Abet aparecen esposadas en todas las imágenes. Su físico ha cambiado considerablemente desde que se su imagen se hizo pública. Estos 42 meses en prisión le han cambiado en cierto modo la cara y el cuerpo, tampoco luce igual su pelo.

Reapareció en la Audiencia Provincial de Pontevedra engominado, con la mirada fija al frente y vestido con pantalones oscuros, cazadora beis con forro de borreguillo y camisa azul de cuadros. Permaneció en una estancia custodiado desde las nueve y media de la mañana hasta las dos de la tarde, cuando lo llamaron para acceder a la sala de vistas. Le guardaron una silla, a la derecha de la bancada reservada para los abogados. Al entrar, se encontró el jurado popular que lo juzgará ya conformado, y al que no dejó de mirar. También al suelo, con la vista fija a ratos. Se le notificó que no declararía, cómo estaba previsto, y que lo hará este martes. Llegado el momento, está por ver si solo responderá a su abogado o también a la Fiscalía y al resto de acusaciones.

A primera hora de la tarde regresó a la cárcel de A Lama para dormir y volver este martes a la Audiencia Provincial que lo juzgará. Será así durante toda la semana, y tal vez más días, de no cumplirse el cronograma del juicio modificado este lunes. Nada que ver con sus hábitos desde que se estrenó en prisión, viviendo en módulos de confianza con presos que, como él, no son conflictivos. Y es que Abet, en tres años y medio, no ha dado un problema a Instituciones Penitenciarias; de ahí que su expediente no recoja ni una falta disciplinaria. Participa en los talleres ocupacionales y socializa con el resto de internos con los que ha pasado más tiempo, en el penal de Mansilla de las Mulas, en León.

Este martes, después de que la Fiscalía y los abogados expongan sus relatos, será su turno de declarar. Abet hablará finalmente en una sala sin público, y lo que diga, sea verdad o mentira, solo es cuestión de tiempo que se termine sabiendo.

La Voz de Galicia

La lamprea y la regla de los siete años

Entre febrero y marzo, las chupa pedras se convierten en tema de debate por su escasez

En 1925, el término municipal de Valga se extendía desde el límite con Caldas hasta el río Ulla, en la frontera con Padrón. Pero ese año, las fuerzas vivas de Pontecesures, el núcleo más dinámico y urbano del municipio, donde vivía la burguesía, donde más dinero se movía y el comercio parecía más boyante, consiguieron un objetivo largamente acariciado: independizarse de Valga y crear un nuevo concello.

Situado en la desembocadura del Ulla, Pontecesures se convirtió pronto en la capital de la lamprea y en el 75 aniversario de su independencia, celebró una Festa da Lamprea impresionante en la que, además de repartirse 900 raciones del pescado más misterioso y literario, hubo conferencias en las que se dejó claro que la lamprea está envuelta en un aura de secretismo muy especial: de ella se sabe casi todo mientras está en el río, pero se sabe muy poco de su vida mar adentro, en las profundidades oceánicas.

En aquellas jornadas sobre la lamprea, el cocinero Moncho Vilas reconoció que había intentado congelarla e incluso se había llegado a hacer conserva con ella, pero sentenció: «Con la lamprea, el único experimento posible es asustar a los niños. Lo demás son ganas de enredar». Sin embargo, en el año 2001, fui jurado del I Certame Culinario da Lamprea á Bordelesa y recuerdo que se presentaron algunas experimentales: esta con su arroz, aquella con sus picatostes, la había con guisantes y la probé aceitosa, en su punto, blanda, dura y en sazón. Así hasta ocho lampreas acompañadas de buen vino tinto. Aunque lo mío no fue nada comparado con la experiencia de David García Sexto, un procurador de Pontecesures que también estaba en el jurado y aseguraba haberse zampado en dos meses y medio 40 lampreas.

Cada año, a mediados de febrero, principios de marzo, la lamprea se convierte en tema de debate y polémica. Normalmente, las diatribas giran en torno a la carestía de ejemplares. Es una cuestión que solo atañe a Galicia y al norte de Portugal. En el resto de la Península, solo los muy entendidos saben de qué hablamos cuando nos referimos a la lamprea, un animal más antiguo que los dinosaurios, que en Portugal recibe el nombre de reina del invierno, chupa piedras (proviene de Grecia), o flauta de siete ojos.

Esta temporada, la preocupación es más grave porque en Pontecesures dudan incluso de que haya lampreas suficientes para organizar la fiesta. No hay lampreas ni en el Ulla ni en el Miño y las pocas que se pescan están a 80 euros, aunque hay restaurantes de Madrid que las pagan a más de 100.

En Portugal, apuntan que la campaña de la lamprea viene este año un tanto retrasada y solo a finales de febrero ha empezado a haber capturas, pero sin pasarse. Al otro lado de la frontera culpan de la escasez a la regla de los siete años, que viene a decir que cada siete años, toca uno de escasez. Y ahora toca: 2023. Como apoyatura empírica, recuerdan en Portugal que 2016 también fue año de poca lamprea.

En Portugal, ya en la Edad Media, cuando Portugal era solo un condado cristiano del norte peninsular, se establecían privilegios y prohibiciones para su captura. Camôes escribía en sus rimas líricas que la lamprea habitaba «por entre as pedras, sob a clara água dos rios portugueses». Y Eça de Queirós recoge en su libro A cidade e as serras una receta del escabeche de lamprea.

Uno de los lugares de más tradición en esto de la lamprea era Casa Xosé de Valga. Allí, en la recta interminable que une Valga con Pontecesures, María Fernández y Xosé Devesa servían comidas deliciosas. A Casa Xosé venían desde Luarca a comer la lamprea. En alguna ocasión enviaron lampreas guisadas o en empanada en un taxi hasta Zaragoza Madrid en aquellos tiempos en los que no había Seur ni Amazon. María aseguraba que lo fundamental en el guiso de lamprea «es el buen vino, el buen aceite, bastante ajo y cebolla, que la lamprea lo pide, luego el arroz blanco y claro, los secretitos que le pongo». Por Casa Xosé pasaban ministros y conselleiros. Álvaro Cunqueiro y José María Castroviejo siempre paraban a probarla. Y hasta Manolo Escobar, cada vez que iba a actuar a la vecina discoteca Chanteclair.

En Catoira, era famosa la lamprea de Casa Suso. El cantante Víctor Manuel iba a comerla a este restaurante cuando rodaba en la playa de A Lanzada Divinas palabras y recomendaba el local a sus amigos músicos y faranduleros. Cunqueiro, además de comerla en Casa Xosé, la tomaba en Caldas, acompañado siempre por César Torres, un caldense que ejercía de director de la Mutua General de Seguros en Vigo.

En 1995, otro año maldito según la regla portuguesa de los siete años, los pescadores del Ulla se quejaban de que la contaminación «está a acabar co peixe. Hai anos, había días nos que entraban 300 lampreas, hoxe, é raro que algún día collamos 50». En 1995, solo resistían en la desembocadura del Ulla las truchas y las lampreas. Habían desaparecido las angulas, los salmones y los sábalos. Ahora, también escasean las lampreas. Ojalá se deba simplemente a la maldición de los siete años y durante el próximo año, retornen.

J.L. Alonso de la Torre. “El Callejón del Viento”

La Voz de Galicia

Tradición y modernidad: el pimiento de Herbón diversifica su producción.

Tras años de espera y lucha contra la competencia desleal, los cultivadores de las riberas del Sar y el Ulla lograron la Denominación de Origen Protegida (DOP) Pemento de Herbón, que les distinguía de la genérica marca Pimiento de Padrón en julio de 2009. En estos cerca de 14 años, los cultivadores del auténtico pimiento de Herbón no sólo han brillado amparados en la Denominación de Origen Protegida, sino que también han sabido innovar y, respetando al máximo la tradición, han diversificado y sacado al mercado productos que desde hace años alternan de tú a tú con otros artículos gourmet en tiendas, secciones de grandes superficies y ferias gastronómicas.

Así, el pimiento de Herbón ya no sólo se sigue contando por cientos y se envasa en bolsas con su identificación de origen, que también, sino que además de frito se consume en mermeladas, quesos, pimentones, bombones, caramelos, vinagre, escamas, pizzas e incluso cervezas.

La SAT A Pementeira, una de las grandes impulsoras de la DOP y de la que fue fundadora y forma parte la actual presidenta del Consello Regulador, Milagros González Refoxo, fue pionera en diversificar la producción del genuino pimiento de Herbón. Además de las bolsas del pimiento protegido, A Pementeira comercializa mermeladas, pimentón o escamas de pimiento seco, y sus últimos e innovadores productos son los llamados Doces Picantes, una caja de doce bombones rellenos con mermelada de pimiento. Todo ello se puede comprar a través de su página web (www.lospimientosdepadron.com).

Otra de las pioneras en materia de innovación es la empresa familiar padronesa Pementos Carmucha, también acogida a la Denominación de Origen Protegida.

En la tienda de su pagina web, (bajo la dirección pementoscarmucha@gmail.com) es posible adquirir, además de las bolsas, queso de pimiento picante; los Donziños, unos caramelos con sabor al rico fruto; pimentón dulce y picante; una confitura de pimiento; escamas o vinagre marca de la casa.

Pero, al margen de estas firmas impulsoras, otras empresas han apostado por el pimiento de Herbón para sus productos. En el mes de octubre de 2017, Estrella Galicia presentó el nuevo sello Fábrica de Cervezas, y el primer producto que ponía a la venta bajo el mismo fue una cerveza artesanal elaborada con pimientos de Herbón, siendo la única del mercado cuya receta cuenta con este preciado producto.

Era una nueva línea de cervezas de temporada, que contó con el lanzamiento de diferentes ediciones limitadas a lo largo del año y que tenían como factor común ingredientes naturales cien por cien gallegos, tanto de tierra como de mar.

Además, en el polígono industrial de Friol (Lugo), Ovidio Zolle montó una quesería en 2017, y en 2019 quiso dar un paso más al ensayar la fabricación de queso azul, en el que el pimentón de Herbón es uno de los ingredientes básicos. Y el sabor tiene un toque final bastante original, “espectacular” en palabras del propio fabricante.

LOS AUTÉNTICOS. 

Si por algo han luchado durante muchos años, y lo siguen haciendo, los cultivadores de Herbón es por el reconocimiento de su pimiento. A los supermercados y grandes superficies llegan multitud de bolsas con la inscripción Pimiento de Padrón, aunque no todos ellos proceden de Galicia, sino en muchos casos de Marruecos o de otras provincias del Estado.

Lo cierto es que desde el 1 de julio de 2009, y tras más de 20 años de su solicitud para hacer frente a los plagios y a la competencia desleal, el pimiento cultivado en las riberas del Sar y el Ulla obtuvo el reconocimiento de Denominación de Origen Protegida Pemento de Herbón, por una Orden de la Consellería de Medio Rural, que constituyó, además, el Consello Regulador y su inscripción en el registro de DOP en virtud del reglamento 700/2010 del 4 de agosto del 2010.

El ámbito geográfico de la zona de producción amparada por la DOP coincide con la de su acondicionamiento y envasado, y de ella forman parte los municipios de Padrón, Dodro y Rois, pertenecientes a la comarca de O Sar, que está situada al sur de la provincia de A Coruña, y los concellos de Pontecesures y Valga, de la comarca de Caldas, al norte de la provincia de Pontevedra.

Los auténticos pimientos de Herbón, que se comercializan entre el uno de mayo y el treinta y uno de octubre, son productos de temporada, se cosechan a mano y toda su producción antepone la calidad a la cantidad. Se acondicionan y envasan en la misma zona donde se han producido antes de salir al mercado. La producción es tan cuidada y limitada que, de hecho, no resulta suficiente para abastecer a toda España, y la mayoría se destina a mercados locales, por lo que es muy difícil encontrar auténticos pimientos de Herbón fuera de la geografía gallega.

El Correo Gallego

Reivindican la reposición de los trenes de cercanías Vilagarcía-Santiago

¿Cuándo se reponen los horarios prepandemia en el tren Vilagarcía-Santiago?

Piden a Renfe que cumpla lo anunciado

El paso de un tren por la estación existente en el Concello de Catoira.

Luis Sabariz Rolán, que se ha convertido con el paso de los años en prácticamente el único valedor de los servicios ferroviarios de proximidad en el tramo Vigo-A Couña, prestando especial atención a cuanto sucede entre Pontevedra y Santiago, vuelve a reivindicar mejoras para los usuarios de comarcas como O Salnés, O Sar, Caldas y Barbanza.

Esta vez lo hace reclamando la reposición de todas las frecuencias que los trenes de proximidad tenían antes de la pandemia, así como la potenciación del apeadero de Catoira.

Una parada, por cierto, que ocupa una posición de “estratégica” ya que no solo presta servicios a los vecinos de esta localidad que se deplazan a estudiar o trabajar, sino que también da respuesta a las necesidades de muchos habitantes de la comarca coruñesa de Arousa Norte (Barbanza).

El exconcejal independiente de Pontecesures, que en su día ejerció como cabeza visible de la comisión creada en defensa del tren de cercanías, vuelve a intervenir dirigiéndose por escrito a Javier Pérez López, el representante institucional de Renfe en Galicia.

En esa comunicación le recuerda que ya planteó en anteriores ocasiones la necesidad de poner en marcha tales servicios, “en cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno de España en el Congreso de los Diputados en relación con recuperación inmediata de todos los servicios ferroviarios” para volver a prestarlos como antes de la pandemia.

En base a ello y dando respuesta a las demandas de Sabariz, el pasado mes de noviembre el citado representante de Renfe le contestó “comunicando que estaba previsto que estos servicios de trenes cortos Vilagarcía y Santiago y viceversa, fueran repuestos en febrero de 2023”.

Un plazo que se ha cumplido de ahí que Sabariz se lo haga saber a Javier Pérez López en este nuevo escrito, en el que lamenta que “todavía no sabemos nada de dicha reposición”.

Pide información.

De ahí que el pontecesureño vuelva a solicitar información a este respecto para saber “si ya se conoce la fecha exacta en la que van a circular los trenes y los horarios de los mismos, haciéndo hincapié en la imporancia que tiene para toda esta comarca contar con estos servicios”.

Y, como se decía anteriormente, Sabariz aprovecha esta comunicación y la demanda que conlleva para insistir ante Renfe en que “si bien estos trenes no paraban en Catoira, es fundamental que ahora lo hagan”.

Lo cree así porque, “no tiene sentido que, precisamente, unos trenes de proximidad por la vía convencional, se salten esta parada”, la cual “resulta fundamental no solo para los catoirenses, sino par los usuarios del tren que suben y bajan en dicha estación y que residen en comarcas como Barbanza”.

Faro de Vigo

Portodemouros niega relación con las caídas de salinidad en la desembocadura del Ulla.

El sector insiste en que el embalse no está siendo bien gestionado, lo que produciría la llegada de grandes cantidades de agua dulce a la ría

La Plataforma para a Defensa da Ría de Arousa (PDRA) ponía el miércoles voz a la preocupación que existe en Carril y Rianxo por la caída de salinidad registrada en la desembocadura del Ulla. El colectivo, que representa a cofradías y bateeiros, considera que la llegada de grandes cantidades de agua dulce hasta los bancos marisqueros, hasta donde también parecen estar llegando lodos, está directamente relacionada con la gestión de los embalses que hay río arriba y, en concreto, con lo que pasa en Portodemouros, una estructura gestionada por Naturgy para la producción eléctrica.

La empresa que gestiona el embalse niega tajantemente esas imputaciones. Naturgy explica que el embalse de Portodemouros, es de ciclo anual. «En los meses previos a la llegada de las lluvias se genera un resguardo con la finalidad de evitar, en la medida de lo posible, el vertido del agua». Luego, durante la época de lluvias, «el embalse actúa como regulador y lamina las avenidas, reteniendo parcialmente el caudal entrante, y por tanto evitando que llegue más agua a la desembocadura de la que realmente debería llegar». Se dan excepciones, argumentan. «Si se dan episodios de lluvia tan relevantes y continuados como estas semanas y se supera la capacidad de almacenamiento del embalse, se produce un rebose por el aliviadero, que es de lámina libre —no tiene compuertas—», siguen explicando desde la empresa.

Agua dulce, lodos y mareas muertas: la tormenta perfecta que amenaza al marisco de Carril

En este punto, la Consellería de Infraestructuras asegura que «nos últimos días os encoros de Portodemouros e Caldas aliviaron ante as intensas choivas, pero os caudais liberados foron inferiores ás achegas recibidas». En el caso del embalse del Ulla, «non se chegou nunca aos 150 metros cúbicos en saída, cando en canto a entrada de auga no encoro houbo tres picos superiores aos 300 metros cúbicos por segundo».

Los responsables del sector no ocultan la desconfianza que les genera la empresa, y aseguran que dados los métodos de previsión meteorológica existentes hoy en día se podría hacer una gestión del agua más adecuada. Del agua y de los lodos, porque recuerdan la arribada a los bancos marisqueros de este tipo de materiales. Sobre esta cuestión, Portodemouros también niega cualquier tipo de responsabilidad. «Los análisis que se realizan periódicamente del agua turbinada demuestran que su calidad es la adecuada y que no se vierten ni lodos ni fangos».

Desde Naturgy señalan que «aguas abajo» del embalse «hay una parte importante de caudal que procede de los ríos no regulados del resto de la cuenca. Por lo tanto, el funcionamiento de la central hidroeléctrica de Portodemouros no puede asociarse de forma directa con las afecciones en la zona de Carril».

No resulta descabellado pensar que las dos partes en litigio tengan que acabar dirimiendo sus diferencias en los juzgados, toda vez que cofradías como la de Rianxo están dispuestas a reclamar los daños sufridos en sus bancos marisqueros. Y es que la riada de este año está castigando una zona en la que el pósito ha realizado grandes esfuerzos de regeneración, realizando arados del sustrato y siembra de una gran cantidad de semilla que ahora está en serio peligro. Miguel Iglesias, el patrón mayor rianxeiro, considera que ha llegado la hora de que el sector del mar arousano esté representado en la comisión de la cuenca del Ulla, donde hasta ahora solo está presente Carril, para desde ahí poder aportar experiencia y criterios para la gestión de los embalses que pueden afectar a la ría de Arousa.

La Voz de Galicia