El PP reclama a Fomento que devuelva el tren a Portas y lo mantenga en Catoira y Pontecesures.

Un ferrocarril pasa por la estación de Pontecesures.

El Partido Popular, por iniciativa conjunta de sus diputados gallegos, ha presentado en el Congreso una proposición no de ley en la que reclama la puesta en marcha, por parte del Gobierno, de un plan que establezca las actuaciones precisas ­a nivel de infraestructura ferroviaria y señalización­ para recuperar y mantener las vías convencionales en el Eje Atlántico, además de promover su aprovechamiento para implantar una red de cercanías en Galicia o para el transporte de mercancías. Los populares defienden que el mantenimiento de servicios de la red ferroviaria convencional permitiría garantizar un nivel de accesibilidad muy importante en comunidades con dispersión poblacional como Galicia.

El PP considera que ??el Ministerio de Fomento se ha equivocado durante los años 2007 y 2008 con su política de desmantelar los tramos de vía convencional que se sustituían por las nuevas variantes en el Eje Atlántico de Alta Velocidad?, y recuerdan, además, que ha desoído el mandato unánime del Parlamento gallego en este sentido. Y es que contra la decisión de desmantelar las vías se pronunció únicamente la Cámara autonómica, ??sin que esta decisión fuera tenida en cuenta hasta que cambió el responsable del Ministerio de Fomento?.

Los parlamentarios populares subrayan que, teniendo en cuenta el volumen de población afectada y el hecho de que no se haya producido un desmantelamiento de la vía tan importante como en la zona Norte, el Gobierno debería iniciar, de forma prioritaria y en una primera fase, las actuaciones necesarias para la recuperación de la continuidad del Eje Atlántico convencional en su tramo Sur, entre Pontevedra y Vigo, contemplando asimismo la extensión de los servicios hacia Portas, cuya estación permanece cerrada desde julio de 2008, cuando se suprimieron los servicios ferroviarios en la villa con la entra en funcionamiento de la variante del AVE.

Unos 75.000 afectados > Los populares también piden al Gobierno que analice la viabilidad técnica y económica de la implantación de servicios de proximidad que unan Vilagarcía y Santiago a través de la línea ferroviaria actualmente existente, considerando que dicho tramo es el que, proporcionalmente, aporta mayor número de viajeros en el Eje Atlántico y que la entrada en operación de la nueva línea de Alta Velocidad dejará una buena parte de las actuales estaciones ­Catoira, Pontecesures, Padrón, A Escravitude­ sin servicios ferroviarios, privando a alrededor de 75.000 ciudadanos del acceso directo al tren de proximidad. En la introducción de este punto en la proposición no de ley insistió especialmente el diputado vilagarciano Jesús Pérez Arca.

El objetivo último de la iniciativa de los populares es que se den los pasos para implantar una Jefatura de Cercanías para Galicia, de conformidad con el acuerdo adoptado por unanimidad por el Parlamento autonómico el 22 de septiembre de 2009.

Los diputados gallegos del PP reclaman, además, que se de cumplimiento a lo previsto en la Ley General de Presupuestos de 2011 y se ejecute la partida destinada para realizar un estudio de implantación del servicio de Cercanías en la comunidad autónoma relativo a las áreas metropolitanas de Vigo, Pontevedra, A Coruña, Santiago, Ferrol, Ourense y Lugo.De cara a los próximos PGE, la inclusión de las partidas precisas para implantar, de modo prioritario, servicios de proximidad entre Vigo-Pontevedra y A Coruña-Ferrol.

Entiende también el PP que el Gobierno central debe trabajar para garantizar que el Eje Atlántico de Alta Velocidad esté adecuadamente comunicado por ferrocarril con las tres terminales priorizadas en Galicia dentro del Plan Estratégico para el Impulso del Transporte Ferroviario de Mercancías en España: Plataforma Logística de Monforte de Lemos, Plataforma Logística de Salvaterra – As Neves y una nueva terminal a ubicar en la zona de A Coruña.

DIARIO DE AROUSA, 31/03/11

El PP pide que se reconsidere la supresión del tren de cercanías.

Entienden que todavía es viable el mantenimiento de las vías en el trazado sur

Los diputados gallegos del PP han presentado en el Congreso una proposición no de Ley para que se inste al Gobierno a realizar un plan que establezca las actuaciones precisas para mantener la línea de cercanías.Se trata de conservar las actuales infraestructuras y señalización del Eje Atlántico convencional que sirva para el transporte de pasajeros o de mercancías propio de Galicia.
Los populares defienden que el mantenimiento de servicios de la red ferroviaria preexistente permitiría garantizar un nivel de accesibilidad territorial muy importante en comunidades con dispersión poblacional como es el caso de Galicia.
Los diputados gallegos consideran que el Ministerio de Fomento “se ha equivocado durante los años 2007 y 2008 con su política de desmantelamiento de los tramos de vía convencional que se sustituían por las nuevas variantes en el Eje Atlántico de Alta Velocidad” y creen que se ha desoído el mandato unánime del Parlamento gallego en este sentido.
Pérez Arca, Ana Pastor y María Ramallo subrayan que atendiendo al volumen de población afectada y el hecho de que no se haya producido un desmantelamiento de la vía tan importante como en la zona norte, el Gobierno debería iniciar, de forma prioritaria y en una primera fase, las actuaciones necesarias para la recuperación de la continuidad de la línea tradicional, es decir, desde Pontevedra hasta Vigo, contemplando la extensión de los servicios a Portas.
Piden que se analice la viabilidad técnica y económica de la implantación de servicios de proximidad que unan las ciudades de Vilagarcía y Santiago a través de la línea ferroviaria que existe, considerando que ese tramo es el que mayor número de pasajeros aporta al servicio. Aseguran que la actual decisión deja sin este transporte a 75.000 vecinos de Catoira, Pontecesures, Padrón, A Escravitude y otros puntos del corredor.

FARO DE VIGO, 31/03/11

Todos los miembros de la candidatura del PSOE de Valga.

Son un total de quince las personas que forman parte de la candidatura del PSOE valgués. Al margen de la cabeza de cartel, Carmen Coto, y de Javier Carballo y María Ferreirós, que ocupan los puestos 2 y 3, el resto de los integrantes son: Francisco Silva Catoira, de Moldes; José Cotón Pardal, de Outeiriño; Mª Carmen Romero Saborido, de Valga; Luciano Piñeiro Bermúdez, de Baño; Eloy Buceta Viñas, de Magariños; Mª Carmen Touceda Castromán, de Raxoi; Manuel Castroagudín Núñez, de Canle; Adonis Loureiro Fernández, de Fontenla; Ana Lorenzo Busto, de A Medela; Manuel Cerneira Torres, de Valga; Estefanía Frieiro Portas, de Casal do Eirigo; y Juan Moreiras Angueira, de Barcia.

DIARIO DE AROUSA, 28/03/11

Diez jueces de paz resuelven en la comarca los conflictos vecinales.

Llevan el registro civil, tramitan conciliaciones y celebran juicios de faltas

Los juzgados de la comarca, como casi todos los juzgados españoles, están colapsados. A estas alturas ya nadie se sorprende si tiene que esperar diez años por un juicio. Pero esa demora podría ser todavía mayor de no ser por los jueces de paz, una figura a medio camino entre el reconocimiento social y la carrera judicial que se encarga de todos los trámites del registro civil y los conflictos vecinales en aquellas localidades pequeñas que carecen de juzgados. Su labor, escasamente reconocida, impide que esa saturación de las salas ordinarias llegue a cifras insostenibles.
En la comarca hay diez jueces de paz. Ejercen esa labor vecinos o expertos en leyes que trabajan en dependencias municipales o en locales cedidos para esa función. Los hay en Vilanova, A Illa, O Grove, Meis, Ribadumia, Meaño, Sanxenxo, Catoira, Valga y Pontecesures. El primero, a cargo en la actualidad de Pablo Ventoso, es el más antiguo de la comarca.
Su funcionamiento lo regula la Ley de Enjuiciamiento del año 1855. Desde esa fecha, con altibajos, hubo jueces de paz en muchos ayuntamientos gallegos. Las dificultades que antaño tenían los vecinos para desplazarse a los escasos juzgados y la necesidad, en el presente, de acercar la justicia al ciudadano, y a la vez quitar carga de trabajo a las salas ordinarias, justifican que siga en pie una institución que data de mediados del siglo XIX.

Elegidos por la corporación
Es la corporación municipal la que elige al juez de paz. Tradicionalmente era un vecino muy respetado, alguien que contaba con el reconocimiento de sus parroquianos. Ahora sigue siendo así en muchos casos, aunque cada vez más son personas con conocimientos en leyes, licenciados en Derecho, procuradores o abogados que adquieren así una valiosa experiencia para el posterior ejercicio de su profesión.
Su principal misión es el registro de los matrimonios, nacimientos y defunciones que se producen en el municipio en el que ejercen su labor. Pero también se encargan de actos de conciliación, es decir, de mediar entre los vecinos para evitar que sus diferencias acaben en los juzgados. No siempre lo logran, pero al menos en A Illa, donde Pablo Iglesias es juez de paz desde hace ocho años, el 65% de los casos se resuelven satisfactoriamente.
También se celebran juicios de faltas, aquellos estipulados por el Código Penal con sanciones que van de los 4 a los 400 euros por persona y día. Generalmente son por conflictos vecinales, casi siempre por calumnias e insultos, aunque también se pueden juzgar pequeños hurtos.

LA VOZ DE GALICIA, 20/03/11

Un cargo copado por los hombres en el que se gana de 100 a 300 euros al mes.

La mayoría de los jueces de paz lo son por devoción porque las retribuciones que perciben no son para echar cohetes. Varían en función de la entidad poblacional del municipio. Así por ejemplo, en los de menos de 5.000 habitantes, como Catoira, rondan los cien euros al mes; en los de más de 5.000, como Meis, unos doscientos euros; y en los de más de 7.000 habitantes, como puede ser Vilanova, las retribuciones no llegan a los trescientos euros.
Los jueces de paz suelen ser vecinos del municipio y casi siempre hombres. En Arousa son siete de diez y la mayoría repiten en el cargo. En algunas ocasiones hasta por quinta vez, pues acumulan más de 20 años en ejercicio, como es el caso de Vilanova.
En cuanto a su grado de formación, varía mucho. La jueza de Meis, por ejemplo, estudió Derecho y el de Catoira llegó a tercero de carrera, pero otros son legos en la materia. En todo caso, todos están asesorados por el personal del juzgado que vela por que se cumplan los procedimientos según la legalidad vigente.

Atención al público
Los horarios de atención al público también varían en función de la entidad del juzgado. Los pequeños, que dependen de los ayuntamientos tienen horarios más restringidos. En Catoira, por ejemplo, el juez solo atiende al público tres horas a la semana, de 10.30 a 12.00 horas, los martes y jueves; en Ribadumia, de 9.00 a 11.00 horas, de lunes a viernes; y en Meis cierran la puerta a las 12.30 horas. Los juzgados dependientes de la Administración de Justicia, como O Grove, Vilanova, Valga, Pontecesures y Meaño, están abiertos toda la mañana.
También hay disparidad en el perfil de los trabajadores de los juzgados. Los hay funcionarios dependientes de la Administración de Justicia y los hay que no tienen este rango y forman parte de las plantillas de los ayuntamientos.
En Vilanova por ejemplo hay cuatro funcionarios de plantilla aunque, actualmente, hay una plaza sin cubrir. Allí han perdido población tras la segregación de A Illa mientras que en Pontecesures atienden a más gente de la que figura en el censo por ser este un concello con mucha población flotante dado su carácter de ciudad dormitorio.

LA VOZ DE GALICIA, 20/03/11