El abogado de la mujer usufructuaria de la vivienda del Monte de Porto con orden de desalojo indica que Victoria Santiago y su familia, que â??se presentan ante la opinión pública como víctimas, son en realidad condenados por una falta de coaccionesâ?� al haber impedido que su clienta accediese al inmueble â??mediante la colocación de unas cadenas y candadosâ?�. Así lo corrobora, incide, la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Caldas, que revocó el fallo inicial absolutorio del Juzgado de Paz de Pontecesures. Es esa condena la que lleva aparejado el â??reintegro inmediato a mi clienta de la que era su vivienda habitualâ?�. El usufructo de la casa le fue legado por Elisardo Taibo, exmarido de Victoria Santiago, en su testamento, por lo que â??debe quedar claro que los condenados entraron sin título legal en una vivienda ocupada por un tercero y se apoderaron ilegítimamente del uso de la mismaâ?�, continúa el letrado Fidel Riobó.
Victoria Santiago y su familia (viven en la casa siete personas, entre ellos dos menores de edad) defienden que la mitad de la vivienda es suya, pues la habría construido el matrimonio conjuntamente. Ante el inminente desalojo, que estaba fijado para el 13 de febrero y que quedó postergado hasta el 7 de marzo, recurrieron a la plataforma Stop Desahucios de O Barbanza que les facilitó un abogado. Han recurrido al Tribunal de Estrasburgo para que paralice la ejecución de la sentencia y presentarán una demanda civil para â??hacer valer sus derechos de propiedadâ?�.
Ante esto, el abogado Fidel Riobó comenta que, â??si consideran que tienen algún derecho superiorâ?� al de su clienta, â??tienen los tribunales de justicia para ejercitar las acciones civiles que les asistenâ?�. Relata que su defendida, que tiene como ingresos una pensión no contributiva, â??tiene que vivir de alquiler desde hace dos añosâ?� y, además, â??no ha podido hacer uso de sus enseres personales, todos ellos referidos en el testamento de Elisardo Taibo y que quedaron en la casaâ?�. Así las cosas, â??ha tenido que comprar todo lo que ha necesitado, pues ni siquiera se le ha permitido recogerâ?� esos objetos â??que son propiedad de mi clientaâ?�, insiste.
Diario de Arousa