Cabreados
Estamos cabreados. Irritados. Enojados. Hastiados. Aburridos. Hartos. Estamos enfadados. Saltamos a la mínima. Malhumorados. Estresados. Amostazados. Somos una bomba de relojería a punto de explotar. Nunca se corrió tanto para nada. Tenemos mejores coches, más carreteras y dos accidentes colapsan en un segundo nuestros sistemas respiratorios y nos dejan atacados, atracados, en el atasco. Nos enfadamos dentro del coche y fuera del coche. Por el móvil. En casa. En la ducha. Nadie tiene tiempo para nadie. Que la gente te preste atención es un milagro. Están en tensión hasta los que pasean y miran las obras. Parecen desocupados, pero tan pronto les quieres decir algo salen corriendo.
