Hace semanas vecinos y pescadores de Pontecesures
denunciaban la existencia de vertidos al Ulla procedentes de fosas
sépticas. Ahora se recrudecen esos lamentos y se escuchan los de otros
ciudadanos del entorno, así como de mariscadores de la ría de Arousa,
que ponen el grito en el cielo tras constatar la existencia de
“infinidad de puntos de vertido contaminantes”.
Se
trata tanto de desagües como de regatos que desembocan en el río
totalmente repletos de aguas fecales e incluso restos procedentes de
diferentes industrias.
Las críticas se refieren al “preocupante estado” del cauce fluvial en las localidades de Padrón, Pontecesures, Catoira
y Valga, por lo que se pide una mayor presencia del Servicio de
Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y que esta
actúe “con mayor contundencia” contra los que se encargan de destruir el
medio natural e incluso las administraciones públicas que puedan
tolerarlo.
“Estamos ante un
auténtico atentado medioambiental que se comete permanentemente, las 24
horas del día y todos los días del año”, aseguran algunos de los
damnificados.
Hay mariscadores
que faenan en los bancos de Os Lombos do Ulla y los parques de cultivo
de Carril (Vilagarcía) que achacan a esa contaminación fecal e
industrial del río el progresivo declive de sus zonas productivas. Al
igual que hay pescadores que relacionan la escasez de lamprea, anguila,
solla y otras especies con esa supuesta contaminación.
Al
tiempo que piden “medidas contundentes” para acabar con esto, muestran
imágenes en las que se aprecian importantes vertidos que, efectivamente,
acaban en el Ulla, además de contaminar el entorno natural del mismo y
de los afluentes que lo abastecen.
Hay
tramos donde el agua está completamente marrón, mientras que en otros
presenta un color amarillo intenso que cubre toda la lámina de agua.
No faltan restos de toallitas y otros desperdicios que acaban en el lecho fluvial procedentes de redes de alcantarillado que no pasan por depuradora o directamente desde las fosas sépticas de algunas viviendas.
Vecinos residentes en San Xulián de Pontecesures denuncian que, “históricamente, hay vertidos de aguas fecales que van directamente desde las viviendas al río Ulla”. Sostienen que a pesar de los avances experimentados en materia de depuración y de la ampliación de las redes de saneamiento, “la situación sigue sin ser controlada en esta zona, a la altura del puente de hierro de la vía del tren que cruza sobre el cauce fluvial”. Explican que “hay fosas sépticas canalizadas hacia el río sin que nadie haga nada para acabar con esta situación”.
El pasado 21 de marzo de celebró el Dia Internacional del Árbol, una fecha muy especial para reivindicar nuestros bosques, que son fuente real de vida.
Se hace necesaria la reflexión sobre el camino hacia donde queremos ir en un futuro cercano, ya que estas últimas décadas se caracterizan por la sobreexplotación forestal, fomentando especies de rápido crecimiento y rentabilidad a corto plazo y sin pensar en la repercusión que estas tienen en el medio ambiente. Por ello, conviene plantearse la ordenación, prevención y sobre todo la valorización de ese sector agrario que se desangra cada día, perdiendo asentamiento poblacional, especies y riqueza natural.
En este caso, los ingenieros forestales y de medioambiente deberán marcar las pautas oportunas para evitar la continuidad de las plantaciones descontroladas de eucalipto, cuya demanda excede la demanda de las empresas de pasta de papel y otras, así como por su poder de destrucción de ecosistemas y su nula aportación a la alimentación.
aalicia representa una clara potencia medioambiental, forestal y agroalimentaria. Por este motivo, resulta necesario arbitrar políticas que sean capaces de desarollar al máximo nivel potencial económico, pero en armonía con nuestras masas arbóreas. Estas deben ser objeto de una protección y potenciación especial, aunando esfuerzos y concenciando a la juventud sobre la importancia de disponer de una naturaleza equilibrada, valorando el potencial de nuestro campo, de nuestro mundo rural, de los cultivos agrarios casi abandonados, ya que son alternativas de empleo y de proyección económica y social.
,s de suma importancia cambiar estas políticas forestales por el fomento de la plantación de especies autóctonas de gran valor como el castaño, abedul, fresno. amieiro, pino, roble, nogal…Hay que iniciar un proyecto de reforestación que serviría como importante fuente de empleo para el rural, evitando la despoblación y el éxodo a las ciudades más industrializadas.
Se debe tener en cuenta que de estas plantaciones podríamos aprovechar: la cáscara del roble, para curtido de pieles; las bellotas, en la alimentación de los cerdos ibéricos y la madera, para la conservación y maduración del whiski, ron y vino de altísimo valor y reconocimiento, o mismo en el ahumado de lácteos, carnes y pescados. A esto se debe sumar la importancia de otros árboles que nos surten de frutos fundamentales para una dieta equilibrada: castañas, nueces, cerezas, manzanas, peras, naranjas…
Realmente, es un verdadero problema que debemos combatir en un plazo aproximado de no más de cinco años si pretendemos erradicar el crecimiento de la maleza y, por tanto, la proliferación de incendios, los cuales están dañando las capas del subsuelo de valles y montes, así como incluso de los ríos, a los que las aguas subterráneas y fluviales arrastran esa ceniza.
La idea es que el monte es sostenible en si mismo, pero no solo en madera, frutos o valor social. En Galicia, el componente de mayor proporción del matorral es el tojo (sobre un 85%), que ya era usado por nuestros abuelos como materia prima de alimentación animal de alto contenido proteico, en especial para el ganado. Con todo, en la actualidad se puede usar para la elaboración de harinas de alta calidad, en distintas especies ganaderas y en la fabricación de piensos, con las ventajas del bajo coste y de que se pueden producir a lo largo de todo el año.
Asimismo, el tojo, en su parte maderable, puede ser utilizado en la elaboración de pellet, pues contiene un poder calorífico de aproximadamente un 20% mayor que cualquiera otra conífera. Las posibilidades que nos ofrece la naturaleza a través de nuestra riqueza forestal es inmensa, pero por contra, ni todavía está bien ponderada ni tampoco se tiene en cuenta por el ser humano.
Debemos aprender de nuestro pasado y recuperar el espíritu de aquellas gentes que poblaban el rural gallego y que tenían en la riqueza y variedad forestal una de las principales garantías de su calidad de vida.
Los problemas precisan de soluciones imaginativas y acordes con la nueva realidad que tenemos que lidiar y ahí están los elementos que combatir como el cambio climático, la disminución de la capa de ozono o los incendios forestales, auténtica amenaza de nuestros bosques que se encuentran mal administrados e incluso abandonados.
A mi memoria viene este poeta nuestro, Antonio Machado, del cual Gerardo Diego dijo de él, en una ocasión que “hablaba en verso y vivía en poesía”, y que en ese vivir en poesía escribió una lírica de profundo sentir, dedicada al árbol y que en uno de sus versos díce.
“Sí, buen árbol; ya he visto como truecas el fango en flor, y sé lo que me dices; ya se que con tus propias hojas secas se han nutrido de nuevo tus raíces”
Mil primaveras más al Día Internacional del Bosque y de nuestro árboles.
El autor es presidente de Extrugasa, perteneciente al Grupo Quintá.
La temporada avanza con demasiados altibajos y un pobre balance global.
La campaña de pesca de lamprea en el río Ulla entra en su recta final -concluye a mediados de abril-, y de nuevo lo hace con mucha más demanda que oferta. Los pescadores de las cofradías de Carril y Rianxo que se dedican a su captura en aguas de Pontecesures, lo integrantes del colectivo de valeiros, hablan de “un mal año” cuando se les pregunta por la evolución de esta que, no cabe duda, está siendo una temporada con excesivos altibajos y un pobre balance global.
La pesca de este pez cartilaginoso mediante el empleo de nasa butrón desde embarcación empezó de manera formidable, con importantes capturas de una lamprea quizás más madrugadora de lo habitual.
Pero aquello fue un espejismo y la “dama del Ulla” desapareció de escena a medida que avanzaba enero y descendía el caudal del río.
Llegó desde principios de febrero una etapa de transición y aparente recuperación que invitaba al optimismo, de tal forma que las capturas empezaron a aumentar de nuevo. Y así continuó la actividad hasta que, en los últimos días, parece apreciarse un nuevo bajón, coincidiendo de nuevo con el empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
A 25 o 35 euros
Los pescadores se quejan porque no hay lamprea, como tampoco anguila, y algunos llegan a decir que la actual está siendo “la peor campaña de los últimos tiempos”.
Parece que se están pescando entre cinco y diez ejemplares diarios, en cada barco, y se venden a unos 25 euros, si se trata de lamprea mediana, o a más de 35, en el caso de las grandes.
Pontecesures se convierte en escala de los cruceros que remontarán Ulla.
Pontecesures es el Ulla y el Ulla es Pontecesures. Desde ayer, un poco más si cabe, con la incorporación del municipio a la ruta fluvial de los cruceros que en breve unirán el puerto de Vilagarcía con la orilla cesureña y, probablemente, la isla de Sálvora.
El alcalde cesureño, Juan Manuel Vidal Seage, es un firme convencido de la necesidad de explotar la cultura de río que su concello jamás ha perdido. Ayer, su mano rubricó el convenio que convertirá a Pontecesures en escala de esta particular iniciativa turística, con el beneplácito de la Asociación Galega de Actividades Náuticas, cuyo vicepresidente, José Manuel Fernández, participó en el acto de presentación junto a los responsables de la compañía Cruceros Pelegrín.
«Boa parte dos investimentos deste mandato foron dirixidos ao río, e xa é inminente a colocación dun terceiro pantalán xunta os que temos para o club náutico e para os valeiros», explica Seage. Este será el punto en el que los visitantes desembarquen para conocer enclaves como la Casa da Lamprea, la remodelada plaza de abastos, el alfolí o la escultura al automóvil: «O río foi para Cesures fonte de riqueza dende a época dos romanos ata o século XIX; ten que volver selo».
Mantienen la esperanza de que aumente su presencia, y la de la lamprea, en próximos días.
Los integrantes del colectivo de valeiros acudieron ayer al río Ulla, casi de madrugada, para proceder al primer levantamiento oficial de nasas butrón en la presente temporada de anguila. Y tras hacerlo constataron la escasez de este producto, que se hace extensiva a la lamprea que tratan de capturar aguas arriba, a la altura de Pontecesures.
“No hay anguila en el Ulla”, aseguraba, resignado, uno de los pescadores que se centran esta campaña y largan sus aparejos en la zona próxima a las Torres do Oeste. Otro que lo hace cerca de Cortegada (Vilagarcía) regresaba a tierra con la misma resignación, al tiempo que coincidía al declarar que “tampoco estamos pescando lamprea”.
En cualquier caso el sector no desespera y aún confía en que las dos especies puedan hacer acto de presencia en los próximos días, aprovechando que el caudal del Ulla ha subido.