Los vecinos de Padrón temen perder los plataneros del Souto.

El Ayuntamiento arrancó los tocones de tres ejemplares secos.

Aprovechando los trabajos de poda de los árboles del Campo del Souto, la brigada de jardineros y obras del Concello arrancó ayer los tocones de tres ejemplares de plataneros que fueron cortados hace unos tres o cuatro años, según explicó el concejal de Obras y Servicios, José Ramón Pardo, después de que secaran y se convirtieran en un peligro para los peatones y los coches estacionados en el recinto.

Los tocones arrancados no pasaron desapercibidos para algunos vecinos de Padrón y su comarca, que lamentaron que los árboles acaben así. Según las estimaciones de uno de ellos, en el Souto se cortaron en los últimos dos años entre cinco y seis ejemplares. «E máis que terán que arrancar porque van pudrir todos», asegura otro vecino de Padrón, que considera que los árboles sufren en el asfalto del Campo del Souto. Recuerda que fueron plantados cuando dicho espacio estaba en «terra». Con el asfalto, los plataneros sufren en verano y en invierno, según lamentaban ayer varios vecinos en Padrón.

En verano, el calor del sol sobre el asfalto «queimalles a raíz» y, en invierno, sufren por la humedad al no transpirar, comentaban. Así, una de estas personas reclama una actuación urgente para que el resto de los árboles no pudra. Para ello, propone retirar dos metros de asfalto del entorno de los árboles para echar tierra, ya que entiende que el círculo que los rodea ahora, y que también sirve para protegerlos de los coches que estacionan en el lugar, no es suficiente.

También hay quien alerta ya de que los ejemplares de plataneros que fueron plantados frente a la plaza, en el lado del Paseo del Espolón, ya están dañados, por lo que, advierte, «non tardarán en ter que arrancalos».

La Voz de Galicia

Padrón controlará la contaminación ambiental del polígono de Picusa.

El Concello contratará un servicio para medir las emisiones y olores en su entorno.

El pleno del Concello de Padrón ha aprobado, a propuesta del BNG, la contratación de un servicio de control ambiental de la calidad de las aguas, emisiones de gases y malos olores en el entorno del polígono de Picusa. También aprobó que se hagan públicos y se informe a los vecinos de la zona de los resultados de esos controles, y que el primero se realice antes de seis meses.

El BNG llevó al pleno ordinario, celebrado en la tarde noche del jueves, las quejas y la preocupación que desde hace años vienen manifestando los vecinos de los núcleos de A Retén, Luáns, A Matanza y Vista Alegre, en especial, por el mal olor que procede de la fábrica de curtidos de piel. De este modo, el edil Xoán Santaló aseguró que «o desacougo está bastante estendido», por lo que propuso, y así se aprobó, que el Concello haga «un control ambiental cunha periocidade de seis meses e publique os datos».

El alcalde, Antonio Fernández, reconoció que existen esas quejas y ese malestar entre los vecinos del entorno del polígono de Picusa, tal y como así le trasladaron en una reunión. Por ello, el Concello se puso en contacto con el empresario de las dos firmas señaladas, la fábrica de curtidos y una planta de brillo químico, que dio su conformidad para que se realicen controles ambientales por parte del Ayuntamiento, según explicó el propio regidor.

Asimismo, la empresa facilitó al Concello la copia de uno de los últimos controles realizados a la fábrica, en este caso en fecha 8 de noviembre de 2017, por parte de la firma Eurocontrol. Este tenía carácter obligatorio pero la firma encargó un segundo informe a la empresa Oca, Inspección y Control, en diciembre pasado, según el alcalde, que añadió que los dos son favorables.

Esos informes están a disposición de todos los grupos políticos así como de los vecinos de la zona. Los primeros coincidieron en señalar que no tienen formación para unos datos tan técnicos, por lo que se apuntó la posibilidad de que sea la Universidade de Santiago la que certifique el visto bueno de los análisis, así como pedirle un presupuesto para realizar unos nuevos por parte del Concello.

El edil independiente Eloi Rodríguez señaló que la contaminación olorosa del polígono de Picusa mejoró y no es «continua», pero aún así cree necesario «un plan para evitar os cheiros».

El control ambiental por parte del Concello fue aprobado con el voto a favor de todos los grupos, salvo Veciños de Padrón, que se abstuvo y se mostró más partidario de que sea una empresa independiente la que haga las inspecciones. La edila Teresa Rey fue muy crítica con el hecho de que una fábrica de curtido de pieles y una planta de brillo químico estén asentadas en medio de núcleos de población, y propuso medidas en el PXOU para evitar que se amplíen este tipo de actividad o se instalen otras nuevas.

La Voz de Galicia

Las capturas de lamprea en el Ulla se estancan en la primera quincena de la temporada.

Ya lo indicaban los valeiros al comienzo de la temporada de la lamprea del año pasado: «Años secos, pescadillas tardías». La historia se repite y el bajo caudal del río Ulla complica la captura de la codiciada especie. «Aunque en el último mes sí que abundaron las precipitaciones, todo el agua quedó retenida en el embalse de Portodemouros, que llegó a estar a unos niveles bajísimos», indica José Barreiro. Aunque la situación dio un giro en el último mes y medio, no hay todavía el suficiente agua como para que este incremento se perciba en el Ulla. «Es como si no lloviera», añade Ramón Barreiro sobre la imagen del trío. Y, a poca agua, pocas capturas. «Está muy floja la cosa», coinciden ambos valeiros.

La temporada de la lamprea comenzó el pasado día 2. Pero, no fue hasta el día 8 cuando se pescaron los primeros ejemplares: fue una pareja de pescadores de Pontecesures quien capturó dos de las cuatro primeras lampreas con las que se dio el pistoletazo de salida a la campaña. ¿Mejoró la cosa a partir de ahí?. Los valeiros señalan que no. «La semana pasada fue mala», señala Ramón Barreiro. Son estos malos resultados los que provocaron que solo saliesen dos o tres, en función del día, de las once embarcaciones que pertenecen a la cofradía de Carril. «Las de Rianxo no salieron. No compensa el combustible si solo se pescan un par de piezas», prosigue Ramón. Dos fueron precisamente las piezas que cogió él ayer, el mejor día desde que se inició la temporada. «En las dos primeras semanas, pescamos, entre todos, siete o ocho piezas», indica.

Fue ayer cuando las cosas mejoraron un poco. Aumentaron el número de embarcaciones y se capturaron «entre quince y veinte lampreas». Se cumplió eso de que a la tercera va la vencida: José Barreiro pescó ayer los primeros ejemplares. Sobre el tamaño, indica que son medianas. «Pesan una media de un kilogramo y doscientos gramos», cuenta. Tras echar los butrones el sábado y recogerlos ayer, volverán a echarlos hoy. «Confío en que aumenten el caudal del río y las corrientes, que dificultan la subida de la lamprea», afirma. Es positivo y señala que «la época fuerte suele comenzar en febrero».

A pesar de que todavía es pronto, el mal número de capturas se mezcla con la sombra de la temporada pasada. «Se pescaron, en total, unas trescientas lampreas, cuando lo normal es que se pesquen 4.000», explica. «Yo pescara cuarenta», recuerda Antonio Pesados. Este año todavía no se ha estrenado, está esperando a que las cosas mejoren. «De momento, lo tengo claro, no compensa ir», dice con resignación.

El bajo caudal del río provoca que no estén saliendo la mayor parte de las embarcaciones.

La Voz de Galicia

Los restaurantes tienen lista de espera para consumir lamprea, que se vende a 50 euros la pieza.

Hosteleros y pescadores elogian la calidad de los ejemplares que, “a cuentagotas”, fueron capturados durante la semana en el Ulla.

A medida que aumenta el caudal del río Ulla parecen incrementarse también las capturas de lamprea en aguas de Pontecesures. Aunque nunca es suficiente, dada la importante demandada de este producto en algunos restaurantes especializados en su elaboración, en los cuales, según confirman sus gerentes y chefs, “hay lista de espera” entre los clientes más fieles.

“Es cierto que en los últimos días aumentaron las capturas, pero tenemos que estar muy pendientes de nuestros proveedores habituales y pagarles bien para que nos abastezcan y nos traigan el producto a medida que lo vayan capturando”, explican en uno de los establecimientos.

“De momento la lamprea llega a cuentagotas, y aunque no pudimos atender todos los pedidos que teníamos, nos vamos arreglando”, manifiestan en Casa Farrucán, un negocio asentado a orillas del Ulla -en el Concello de Padrón-, justo donde se encuentran los pantalanes que emplea el colectivo de valeiros.

“A precio de oro”

En este caso pagan cada ejemplar “a 50 o 55 euros”, y por lo que parece es la tarifa que se maneja en la mayoría de negocios hosteleros del entorno, desde Padrón y Pontecesures hasta Santiago, Valga o Catoira, donde los clientes que se confiesan amantes del primitivo pez y saben apreciar el sabor y textura de su carne no dudan en pagarlo casi “a precio de oro”.

Aunque nada que ver, claro está, con lo sucedido con las dos primeras piezas de la temporada; aquellas que fueron a parar al restaurante Santiaguiño por importe de 150 euros, cada una de ellas.

Siete en una semana

Las habían capturado, cabe recordar, los valeiros Ramón Martínez Agrasar y su esposa, Tania Rodríguez, a bordo de la embarcación “Viviana”; en la que ayer capturaron otro ejemplar, elevándose a siete el número de piezas obtenidas en esta lancha desde el pasado lunes.

También estos pescadores, con puerto base en Pontecesures, indican que están vendiendo actualmente sus capturas “a 50 o 60 euros la pieza”, ya que “de momento hay mucha demanda y poco producto, que además tiene muy buen tamaño”.

A la bordelesa

Otros valeiros, parece que los menos, marcan un precio de entorno a 45 euros y solo abastecen a sus clientes habituales, que como en los demás casos son restaurantes especializados en la preparación de este pez cartilaginoso, que en la inmensa mayoría de las ocasiones es cocinado al estilo bordelesa.

Habrá que esperar un tiempo, hasta que el caudal suba más y la lamprea sea abundante -si las cosas marchan como espera el sector- para poder adquirirla a entre 25 y 35 euros, e incluso para tener la opción de conseguirla a título particular, ya que hasta entonces los restaurantes tienen prioridad absoluta.

En lo que coinciden absolutamente todos los pescadores y hosteleros consultados es en decir que “las lampreas que están entrando este año tienen una calidad enorme y muy buen tamaño”.

Faro de Vigo

Un matrimonio captura las primeras lampreas de la temporada en el Ulla.

Los censureños Ramón Agrasar y Tania pescaron dos piezas de entre 600 y 800 gramos // Las compró, a 150 ? cada una, el gerente de los restaurantes Flavia y Santiaguiño.

Un matrimonio de Pontecesures ha capturado las dos primeras lampreas de este año en el río Ulla. Se trata de Ramón Agrasar y su esposa Tania, que lograron vender estas dos primeras piezas a un alto precio, 150 euros cada una. El comprador ha sido el propietario de los restaurantes de Padrón, Flavia y Santiaguiño, Ángel Rodríguez, que ya se hizo el año pasado con el ansiado campanu. ??A campaña está algo floxa porque o caudal do río aínda ten que crecer máis, pero polo menos xa estrenamos a pesca?, explicaban con satisfacción los afortunados pescadores.

La campaña de la lamprea en el río Ulla se abrió el pasado día 3 de enero y ayer algunos valeiros decidían colocar sus nasas de butrón para tentar a las piezas. Y fue por la mañana cuando saltó la noticia de que las primeras lampreas habían sido capturadas ya van a ser degustadas, con toda probabilidad, como el año pasado, por amigos y familiares del hostelero padronés.

El Correo Gallego

Dos cesureños capturan los primeros ejemplares de lamprea del año.

El preciado producto, que este año se hace de rogar por la falta de agua en el río, se fue a Padrón.

Una pareja de pescadores de Pontecesures capturó dos de las cuatro primeras lampreas pescadas ayer, y esta temporada, en el río Ulla. Ramón Agrasar, de 33 años, y Tania Rodríguez, de 29, levantaron ayer dos ejemplares de buen tamaño, de modo que uno de ellos podría pesar cerca de dos kilogramos, según el cálculo de la madre del pescador, jubilada pero con más de 40 años de experiencia en el río y en el mar. Estas dos primeras lampreas del río Ulla se fueron para Padrón, al precio de 150 euros cada ejemplar, el mismo de las primeras de la temporada pasada, según recordó ayer Ramón Agrasar.

Nasa butrón

Levantaron las nasa butrón, arte de pesca que se usa en el tramo del río Ulla en Pontecesures, antes de las doce de la mañana y las volverán a echar hoy a partir de esa hora. Las primeras lampreas de la temporada, que comenzó el pasado día 2, se adelantaron este año con respecto al anterior, de modo que la pareja de pescadores recuerda que la temporada pasada capturaron los primeros ejemplares a principios del mes de febrero.

No obstante, hay poca lamprea o, más bien, «non hai nada», según indica Ramón Agrasar. Y no hay porque el río Ulla lleva poco caudal de agua estas semanas hasta el punto de que el pescador habla de que literalmente «está seco».

Tanto es así que en el tramo del río a su paso por la parroquia de Herbón, en Padrón, los pescadores aún no han podido comenzar a trabajar en las tradicionales pesqueiras, concretamente en las primeras, las de Areas, debido al flojísimo caudal de agua. que tiene.

La Voz de Galicia