Destruyen la recién construida pared del centro de la lamprea de Pontecesures.

Se sospecha que el autor (o autores) del destrozo fue el mismo que entró en la carpa que esta ejerciendo de plaza de abastos.

La creación del centro de interpretación de la lamprea que se está llevando a cabo en el anexo situado en la parte trasera de la plaza de Abastos sufrió un revés en la noche del lunes al martes. La pared levantada por los obreros la tarde anterior fue derribada de madrugada. Todavía se desconoce la identidad de la persona que ocasionó el desperfecto e, incluso, si fue una agresión cometida por una o más personas.Se sospecha que el autor (o autores) del destrozo fue el mismo que entró en la carpa que está ejerciendo la función de plaza mientras que no finalizan las obras de acondicionamiento de este edificio. En el espacio habilitado para las placeras se percibió la desaparición de algunas botellas y productos, quedando frutas por el suelo del recinto.

Mientras que las obras en la plaza están a punto de finalizar, permitiendo el regreso de las trabajadores a su ubicación original, en las que se está construyendo el centro de la lamprea se prolongarán hasta mediados de este mes de diciembre.

La Voz de Galicia

Medio Ambiente abre el plazo de solicitud de “pesqueiras” para capturar lamprea desde enero.

La pesca de lamprea en el Ulla comienza en enero, como es habitual. A la espera de que los valeiros empiecen a largar sus nasas butrón aguas abajo, a estas alturas del año ya es momento de hablar de las tradicionales “pesqueiras”, ya que la Consellería de Medio Ambiente hace públicas las normas que regulan la actividad en esas construcciones tradicionales y fija las condiciones para solicitar su explotación el año que viene.

Tal y como explica el periodista Miguel Piñeiro en uno de sus libros, precisamente centrado en el mundo de la lamprea, las pesqueiras son “verdaderas joyas del tiempo de los romanos (del s. V a. C. hasta el s. II d. C.); ingeniosas construcciones formadas por grandes sillares de piedra situadas dentro del río que se alinean en perpendicular o en oblicuo al curso del agua”.

Es esta estratégica situación la que propicia la captura del primitivo pez cuando remonta el río para desovar.

Pues bien, en las pesqueiras de Areas (Herbón) se permitirá la actividad desde el 2 de enero al 25 de marzo, mientras que en el tramo comprendido desde la pesquera de As Vellas hasta la de A Trapa -también situadas en Herbón- el periodo de actividad va desde el 30 de enero al 22 de abril.

Por último, en el tramo de río existente entre las pesqueras de A Caseta y Furado (Carcacía) hasta la de Lampreeiro, en el lugar de As Pesqueiras (Reis), se autoriza la pesca del cartilaginoso pez desde 6 de febrero al 6 de mayo.

Eso sí, con la advertencia de que “el mismo día que finalice el período autorizado se retirarán las artes de pesca” del cauce fluvial, teniendo en cuenta además que las redes solo pueden estar caladas en el agua desde las 20.00 horas hasta las 8.00 horas del día siguiente.

Lógicamente se prohíben las labores de pesca, y por tanto deben levantarse las redes de las pesqueiras, desde las 8.00 horas de los sábados hasta las 20.00 de los lunes.

Hay otras limitaciones a tener en cuenta, como por ejemplo que en las pesqueiras de Areas y As Vellas debe dejarse libre el canal central del río y que deben emplearse redes que no causen daño a otras especies piscícolas.

Como de costumbre, “todos aquellos ejemplares piscícolas que no sean las lampreas capturadas en las pesqueiras” deben ser devueltos al agua o entregados a los agentes guardarríos que lo soliciten, siendo obligatorio que los concesionarios de las pesqueiras colaboren en todo momento con el personal del Servicio de Conservación de la Naturaleza de la Consellería de Medio Ambiente.

Miguel Piñeiro recuerda en su libro que “la concesión para pescar lampreas en las pesqueiras del Ulla tiene su origen en un documento fechado en el siglo IX que en actualidad está en poder de la familia Lago de Herbón y que en su día fue interpretado por un fraile del Convento de los Franciscanos situado a escasos metros de la zona lampreeira”.

Hoy en día en el Baixo Ulla estos grandes bloques cuadrangulares formados por piedras que se alinean en perpendicular a la corriente, cruzando casi todo el río menos la corriente central, siguen de plena actualidad. Los Concellos de Padrón y Pontecesures son dos de las localidades en las que la lamprea juega un papel destacado.

Faro de Vigo

El traslado de los placeros a una carpa anuncia la creación de la Casa da Lamprea.

Las obras, adjudicadas a Taboada y Ramos, incluyen la remodelación interior del mercado de abastos -El edificio comercial permanecerá cerrado y sin actividad durante tres semanas.

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Estado actual del edificio de la plaza de abastos de Pontecesures.

La empresa Taboada y Ramos dará comienzo esta semana a las obras de mejora de la plaza de abastos de Pontecesures y la habilitación de la Casa da Lamprea, un centro de interpretación centrado en esta especie piscícola con el que el Concello quiere iniciar la transformación de la zona portuaria y conseguir que la villa vuelva a mirar al Ulla. Los preparativos para los trabajos ya están en marcha y entre ayer y hoy se acomete el montaje de una carpa a la que, durante aproximadamente tres semanas, trasladarán su actividad la media docena de concesionarios que venden en la plaza. El Concello se encargará de facilitarles conexiones de agua y electricidad, de manera que la mudanza suponga el menor impacto posible en la actividad comercial. El gobierno local, con el alcalde Juan Manuel Vidal Seage a la cabeza, se reunió el viernes con los placeros para consensuar su reubicación . “Son conscientes de que las obras ayudarán a mejora mucho el aspecto del mercado y supondrán un impulso” para estas instalaciones, apunta el regidor cesureño.

Las obras engloban un doble proyecto, por un lado, la remodelación del mercado y por otro la creación del centro interpretativo y escaparate de promoción de la lamprea, ambos con financiación de la Xunta de Galicia. El primero supondrá la homogeneización interior de la plaza, con cambios en su distribución, renovación del pavimento y de las paredes y dotación de nueva iluminación. Estos trabajos están encaminados a conseguir el distintivo de “mercado excelente” en el que no solo se realice actividad comercial, sino que “sea un espacio con más contenido, en el que se realice un intercambio cultural” e incluso se puedan degustar los productos que se ofertan. De ahí que el proyecto incluya la apertura de una cafetería y una pérgola exterior, imprimiéndole carácter de área de esparcimiento. “Es una oportunidad única para revitalizar la vida del mercado, apostando claramente por transformarlo en un punto de venta especializado en el que destaquen los productos locales”, avanzaba hace semanas Vidal Seage. En fechas próximas las vendedoras recibirán un curso de formación y contarán, también, en esta nueva etapa con uniforme.

La Casa da Lamprea, por su parte, ocupará la parte posterior del mismo edificio, una zona bastante degradada, y realizará una doble función, explica el alcalde. Será lugar de pesaje y facturación de los valeiros que participen en la campaña de pesca de este pez en el Ulla y también funcionará como escaparate en el que promocionar la conocida por algunos como “dama del Ulla”. Se calcula que los trabajos mantendrán cerrada la plaza de abastos durante unas tres semanas, tiempo en el que la compraventa de productos se desarrollará bajo la carpa provisional ubicada también en la zona portuaria.

La Casa da Lamprea está presupuestada en cerca de 70.000 euros, alcanzando los 150.000 al añadir el coste de la mejora interior de la plaza. La administración municipal aportará 24.000 euros, liberados el pasado mes de septiembre mediante una modificación de crédito, y el resto correrá a cargo de varios departamentos de la Xunta, entre ellos Turismo de Galicia.

Faro de Vigo

Alertan del riesgo de desborde del regato de Abelendas, en Iria.

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Vecinos del núcleo de Iria, en el municipio de Padrón, reclaman la «limpieza urgente» del regato de Abelendas, que canaliza el agua que baja del monte Meda, cruza por el núcleo, atraviesa la vía N-550 y desemboca en el río Sar. Según denuncian, el cauce lleva dos años sin limpiar y está, en algunos tramos, «taponado pola maleza e polo lixo», con el consiguiente peligro de desbordamiento con la llegada de las lluvias, sobre todo en los tramos que discurren por el medio de los núcleos de población.
Los afectados acaban de presentar un escrito en el Concello instando a la limpieza del regato, así como de los desagües de aguas pluviales de los márgenes de la carretera N-550, del entorno de la antigua colegiata de Iria y frente a la Fundación Camilo José Cela. En julio pasado ya habían presentado un escrito similar, que acompañaron de fotografías sobre el estado del regato de Abelendas y de los desagües de pluviales. A mayores, los propios vecinos están llamando a Augas de Galicia para trasladarles su demanda. Desde este organismo de la Xunta ayer les pidieron que le reenvíen la solicitud planteada al Concello, según comentaron los propios afectados.

Antes de que lleguen las lluvias habituales de esta época del año, los vecinos tienen claro que «non queremos ter a auga nas nosas casas», como ya sucedió en alguna ocasión al desbordarse el cauce fluvial. «Nós pagamos impostos e non temos porque vivir co medo de que nos entre a auga nas casas», añade una afectada.

Maleza y basura.

Lo cierto es que hay tramos del regato que están casi cerrados solo por la maleza que crece a sus anchas en esos puntos, a lo que hay que añadir restos de la basura que se tira en la zona. A mayores, estos vecinos de Iria cuentan que, a menudo, son ellos mismos los que limpian la aldea, como sucede con un callejón o con las propias alcantarillas de pluviales, Por eso, denuncian el «abandono» por parte del Concello que, según aseguran, ni siquiera les tiene asignado un servicio regular de limpieza. «Non mandan nin un so barrendeiro por aquí, nin unha vez a semana ou cada quince días», critican. Algo similar denuncian también vecinos de los edificios de viviendas de la finca de la antigua azucarera de Iria.

Los vecinos recuerdan que el regato de Abelendas se limpió hace unos tres años con máquinas, pero desde entonces no se la vuelto a tocar y, por ello, temen que, una vez que lleguen las lluvias, se desborde e inunde las viviendas próximas. «Que o limpen non é unha falta, é unha necesidade a vista de como está», reclaman. «Como veña a choiva, seguramente o rego vai botar por fóra», añaden. De ahí que insten a que se limpie de forma urgente.

La Voz de Galicia

Las orillas del río Sar en Padrón vuelven a ser un basurero.

Una vez más, las orillas del río Sar en el tramo urbano de Padrón vuelven a estar llenas de basura a la altura del campo de fútbol, procedente de la actividad del mercado ambulante de los domingos. Plásticos de todo tipo y cartones se amontonan a escasos metros del cauce del Sar, en lo que ya es un auténtico basurero, que no solo da una mala imagen de la zona de entrada a la villa por la que a diario pasan peregrinos, sino también un foco de contaminación para el río.

Hace medio año que el Concello desbrozó y limpió los márgenes del Sar en todo ese tramo, retirando los residuos acumulados y dejando la zona en perfecto estado. No obstante, la historia se repite por enésima vez. Cada domingo, después de la celebración del mercado ambulante, el recinto que lo acoge queda lleno de plásticos y cartones que van a parar a las orillas del Sar, en parte por la acción del viento, aunque ya hay quien desconfía de que no solo sea esa la causa.

La existencia de contenedores en todo el recinto para depositar los residuos no parece suficiente para solucionar un problema que ya es un caballo de batalla para el Concello. En su día, la administración local repartió bolsas entre los feriantes para que dejaran los puestos recogidos y libres de basura. Pero ni así.La solución podría estar en identificar a aquellos vendedores que dejan la basura y sancionarlos. Pero, como bien advierte el concejal de Servicios de Padrón, José Ramón Pardo, para eso «hai que velos tirando o lixo», y en ello estriba, precisamente, la dificultad. En primer lugar, sería necesario más personal, ya sea de la Policía Local o vigilantes del Concello o de la empresa que limpia el recinto.

José Ramón Pardo recordó ayer que en el Paseo del Espolón, en el Campo del Souto y en la calle Travesía da Feira existen contenedores suficientes para depositar los residuos del mercado, que también llegan a las aceras de la carretera N-550, a la altura de la avenida de Pontecesures. Campo de A BarcaAdemás, tal y como advirtió el colectivo de Veciños de Padrón en el pleno ordinario, el campo de A Barca también queda atestado de basura después del mercado, tal y como se podía apreciar ayer, con numerosos papeles tirados en la zona en la que estacionan los vehículos de los conductores que acuden los domingos. Este grupo ha realizado un ruego al Concello para que se limpie también esta zona.

La Voz de Galicia