Mar emplaza a los valeiros a ir a la lonja de Carril mientras no se active el punto de venta.

Dice que no se permiten los talonarios de factura y que cualquier otra práctica de venta es ilegal. Arreglará en breve la conexión.

La Consellería do Medio Rural e do Mar es tajante: mientras no se solucione el problema del punto de venta autorizado para la venta de la lamprea en Pontecesures, los valeiros deberán emitir las facturas a través de la lonja de Carril. “Neste sentido, calquera outro xeito de comercializar incumpre o legalmente establecido e, polo tando, non vai ser admitido pola Consellería”, explican desde el departamento autonómico que dirige Rosa Quintana. Medio Rural e Mar también señala que en estos momentos se está ultimando la adaptación del punto de venta autorizado y gestionando la instalación de la conexión a Internet, “o único trámite que falta” para su funcionamiento.

La Consellería contradice a los valeiros respecto al sistema informático, que los afectados aseguran que es inexistente. “Cómpre aclarar que xa está instalado o equipo co que se controlarán as vendas desta especie e estase xestionando a conexión á Internet que non se puido facer con anterioridade debido as datas festivas”.

Según los valeiros, el equipo sí se llegó a instalar, pero dado que el programa no era el adecuado y sin conexión, fue recogido por técnicos de la Xunta poco después de iniciarse la campaña y no repuesto aún.

Respecto al parón en la pesca como medida de protesta por la inoperatividad del punto de venta y al ultimátum dado por el colectivo de reiniciar las capturas este lunes y comercializar estas como se venía haciendo hasta ahora (emitiendo ellos mismos las facturas) si los problemas no están solucionados, la Consellería se muestra sorprendida. Dice no entender por qué este sector “toma a decisión unilateral de ameazar con vender como o viñan facendo tradicionalmente, cando eran coñecedores das xestións que se estaban a facer”. Además, aclara que en un principio de la conexión a Internet iba a encargarse el Concello, “trala aparición dunha serie de problemas técnicos, finalmente a asumirá a Xunta”.

Finalmente, y tras rechazar de plano el talonario de trazabilidad o de factura como apuntan los valeiros para paliar la situación, señalando que “non están permitidos e non se empregan en ningún lugar”, la Consellería recuerda que la pesca de la lamprea es una actividad económica “desenvolvida sobre un dominio público con exclusividade o que obriga a un estricto cumprimento da normativa de aplicación”

El Correo Gallego

Mar da largas a los valeiros pero aún no tiene listo el punto de venta de lamprea.

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Los valeiros, cuando protestaron por carecer del punto de venta.

La Consellería do Mar da largas a los valeiros, el colectivo de pescadores que se dedican a la captura de lamprea en el Ulla. La Administración les obliga a estrenar este año un sistema de ventas del producto, que debe quedar totalmente registrado a través de un punto concreto de venta o comercialización. Pero a pesar de obligarles a actuar desde esas instalaciones, la Xunta no se las adaptó en tiempo y forma.

La campaña comenzaba el día 2, y a estas alturas ese punto de venta sigue inutilizado, de ahí que los valeiros exijan soluciones a Mar y adviertan de que a partir del lunes, si no está todo en regla, van a empezar a vender como antes, es decir, sin ese control que les exige la Consellería.

Pero esta replica diciendo que no pueden actuar así y que si lo desean pueden emitir las facturas a través de la lonja de Carril, advirtiéndoles de que cualquier otro modo de comercializar la lamprea “incumple lo legalmente establecido y no va a ser admitido”, a pesar de que siempre se hizo sin ir a lonja.

Lejos de suavizar posturas, el ultimátum de los valeiros parece haber enfadado a la Administración, pues insiste en que la pesca de lamprea “es una actividad desarrollada en un dominio público con exclusividad, lo que obliga a un estricto cumplimiento de la normativa”.

Respecto a los problemas esenciales del punto de venta, Mar señala que el Concello de Pontecesures se había comprometido a ceder el local necesario para ubicar el centro de venta e incluso a dotarlo de Internet. Pero parece que los problemas técnicos hacen que el Concello no cumpla ese compromiso, que pasa a hacer suyo la propia Xunta, de acuerdo con la Administración local.

En definitiva, que Mar sostiene que lo único que falta para poner en marcha el punto de venta de lamprea es la conexión a internet, y mientras esto no se solvente invita a los valeiros a vender en la lonja carrilexa. O dicho de otro modo, que la Consellería no acepta el método empleado hasta ahora en el río Ulla, aunque tampoco tomara las medidas necesarias para tenerlo todo a punto antes del comienzo de la campaña.

Faro de Vigo

El Ulla estrena campaña con las dos primeras lampreas capturadas.

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“La Vicenta” fue el único de los dos barcos que salieron a faenar y que tuvo suerte. Los “valeiros” plantarán hoy las nasas en protesta por el punto de venta “fantasma”.

La escurridiza dama del Ulla se hizo esperar y el río que sirve de frontera natural entre las provincias de A Coruña y Pontevedra se estrenaba ayer en una campaña que arrancaba el pasado día 1 con malos pronósticos para la pesca de la lamprea Sólo una de las dos embarcaciones que dejaron largadas las redes durante el pasado fin de semana, por aquello de probar fortuna con un Ulla celoso en dar capturas, lograba romper la racha. Como si por un despiste se tratase, una de las redes butrón largadas por La Vicenta, capitaneada por Miguel Barreiro, trajo el preciado manjar: dos ejemplares de lamprea intentaban librarse de la trampa.

Según explicó Miguel Barreiro, las redes se levantaron en torno a las diez y media de la mañana, “sin moitas esperanzas”, explica, añadiendo que “non son piezas excesivamente grandes, pero dan para un buen bocado. Ambas lampreas rondan entre 1.300 y 1.400 kilos cada una. “Son de tamaño medio, pero tal e como vai o río, dámonos xa cun canto nos dentes. Levábamos días sen largar e algunha embarcación aínda nin se estrenou no río”.

El Correo Gallego

La primera lamprea de la temporada fue pescada en A Guarda y no en Cesures.

Todos los años se crea la expectativa de dónde se pescará el primer ejemplar de este bicho antediluviano que constituye la base de uno de los platos más exquisitos que se conocen en Occidente. Típica de dos cocinas paralelas, la de la zona de Burdeos y la gallega, se ha mantenido con preferencia la receta en la que la lamprea se cocina en una salsa donde prima su sangre, y que, en homenaje al primer país donde se cocinó históricamente, lleva el glorioso nombre de bordelesa, aunque es enormemente apreciada la que se acompaña de guisantes, y que resulta, en general, mucho más suave, y resulta un verdadero mito la seca, además de algo que ronda el milagro: la ahumada y rellena, que tan bien suelen preparar en la zona de Tomiño y Salvaterra. A todas eses recetas tradicionales, habría que añadir la receta padronesa del timbal, por ejemplo.

Pues bien. la primera lamprea de este año ha sido pescada en A Guarda (y no en Cesures, como venía siendo habitual estos últimos años). Por tanto, del Río Miño. El hecho data del día 2. Todavía está viva, y la posee Pepe Noya, en el Barrola del Franco.

El Correo Gallego

La lamprea sigue sin salir 10 días después de abrir la campaña.

La mayoría de las nasas permanecen recogidas. Solo una de las 18 embarcaciones trabajó ayer.

La escurridiza dama del Ulla, la lamprea, sigue sin caer en las redes, lo que hace decaer el ánimo entre la tripulación de las 18 embarcaciones que este año lograron los permisos oportunos para su captura en aguas del río Ulla, en Pontecesures. Desde que se inició la campaña de la lamprea, el pasado día 1, de los 18 barcos tan sólo se arriesgaron a faenar tres.

En la última semana, las inmensa mayoría de las redes permanecían recogidas, ante las escasas perspectivas con la que partía la temporada de pesca. Y ayer, según explicó el presidente del colectivo de valeiros cesureños, Antonio Pesado, tan arriesgó a largar las nasas y probar fortuna. Y es que, al ser fin de semana, estas permanecerán echadas en el río hasta mañana, antes de las 12.00 horas, con la esperanza de que alguna princesa moura enfatizada despistada, como bautizó en su día Borobó a la lamprea, se deje seducir por la nasa butrón.

El Correo Gallego

´Valeiros´ y titulares de las ´pesqueiras´ vaticinan una campaña de lamprea pésima.

Tanto los pescadores que se dedican a la captura de lamprea desde embarcación, los “valeiros” con puerto base en Pontecesures, como los titulares de las “pesqueiras” situadas río arriba, para aprovechar las construcciones de piedra que ya utilizaban los romanos, pronostican que la campaña de este año va a resultar “pésima”.

Desde que se autorizó la pesca del pez cartilaginoso, con la llegada del nuevo año, las capturas brillan por su ausencia, “pero lo peor es que no se observa nada que haga pensar que este año vaya a ser de lamprea”, explican.

Insisten en que uno de los grandes problemas es el bajo caudal del Ulla, ya que este parásito marino tan preciado en la cocina necesita orientarse por las aguas que desembocan en el mar para remontar el río y desovar.

“Quizás cuando vengan las lluvias y suba el caudal pueda empezar a verse algo de lamprea, pero aún así nos tememos que va a ser un año de mucha escasez”, inciden los valeiros pontecesureños.

Lo cierto es que desde que comenzó la campaña “somos pocos los que hemos decidido largar las nasas porque sabemos que no hay lamprea en el río, y los que sí salieron a trabajar regresaron de vacío”.

Las mismas fuentes aclaran que “no se está pescando nada, ni desde embarcación ni en las ‘pesqueiras’, así que algunos empezamos a pensar que quizás la abundancia de lamprea que tuvimos el año pasado se debió a que ya remontó el río también la de este año”.

Los “valeiros” consultados sostienen que “lo ideal es que corra gran cantidad de agua río abajo, y lo que sucede estos días, a causa de su bajo caudal, es que cuando llega la pleamar el agua del Ulla no baja, sino que sube, como si estuviéramos en verano, y así es imposible pescar lamprea”.

Los problemas no se quedan en esa escasez de producto, sino que se extienden a la puesta en marcha del centro de expedición impuesto por la Administración autonómica en el muelle pontecesureño, para así controlar las descargas y ventas diarias de lamprea.

“Nos instalaron una impresora y un ordenador, pero no nos pusieron el programa informático correspondiente porque el que tenían era genérico, el utilizado para otras especies marinas vendidas en las lonjas, y evidentemente para la lamprea eso no sirve, ya que no se vende por kilo, sino por unidad”, argumentan en el sector.

Los pescadores resaltan que “lo que quiere la Xunta es que pongamos etiqueta a cada una de las lampreas y emitamos la factura correspondiente, pero no tiene sentido hacerlo para cada pieza y lo lógico es que, como mínimo, nos autoricen a emplear una etiqueta para cada cincuenta o cien unidades”.

Respecto a la ubicación física de ese centro de expedición, reconocen que “el Concello de Pontecesures se ha portado muy bien con nosotros, ya que nos ha cedido un antiguo puesto de lechería situado en la plaza de abastos, y además procedió a acondicionarlo; ahora va a instalarnos también la conexión a Internet, ya que la Xunta nos obliga a disponer de este punto de venta pero no invirtió para adaptarlo”.

Faro de Vigo