La falta de funcionarios lastra la gestión municipal en los pequeños concellos.

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La demora en los procesos selectivos dificulta la cobertura de un puesto clave como es Secretaría-Intervención

María Ángeles García Villaverde, secretaria-interventora en Pontecesures
María Ángeles García Villaverde, secretaria-interventora en Pontecesures.

Los concellos de la comarca de Ulla-Umia y, en general, las pequeñas villas comparten un problema común: cada vez cuesta más encontrar funcionarios, algo que ralentiza la gestión municipal y pone en riesgo algunos servicios básicos. El propio Consello de Contas, en su informe de fiscalización de la provisión de puestos de intervención y secretaría-intervención, apunta que, en 2025, el 28% de estos puestos estaban vacantes y, concretamente, entre 2023 y 2025 los de secretaría-intervención pasaron de 34 a 44 plazas libres.

Sin duda, esta situación tiene consecuencias directas en los concellos, donde en algunos casos resulta muy complicado licitar obras de gran envergadura o algo mucho más sencillo, como sería convocar un Pleno ordinario de la corporación.

Moraña sin Plenos

Esto es precisamente lo que pasa en Moraña desde hace ya más de un año, tras la jubilación de su secretario. Por esta administración han pasado ya tres secretarios en régimen de acumulación, pero, tal y como asegura el alcalde, Sito Gómez, no es suficiente para sacar adelante todo lo necesario. “Isto paraliza moito as xestións municipais. Estamos loitando contracorrente cunha traba que teñen moitos concellos”, cuenta.

Y en esto tiene mucha razón, porque una situación similar vive Caldas de Reis. Allí el puesto vacante es el de secretaría, ya que, al tratarse de un concello con mayor número de habitantes, estas funciones se dividen en dos figuras administrativas. Con todo, los problemas son los mismos, sobre todo para sacar adelante proyectos clave del mandato, como serían las modificaciones del PXOM necesarias para recuperar las casas rectorales, para construir un aparcamiento público en las inmediaciones del IES Aquis Celenis o para avanzar en la construcción de un nuevo centro de salud en la villa termal, entre otras.

Por su parte, Valga es otro de los ayuntamientos señalados por el Consello de Contas, ya que el nombramiento en acumulación para el puesto de intervención se remonta allí al año 2017.

Concellos estables

Por su parte, Cuntis y Pontecesures atraviesan ahora un período de estabilidad en lo que respecta a la cobertura de funcionarios, pero ambos coinciden en la dificultad que supone encontrar secretario-interventor. “Nós botamos case tres anos con interinos. Agora temos un permanente dende hai dous anos, pero somos dos poucos”, cuenta el alcalde de Cuntis, Manuel Campos, quien insiste en que, aunque las plazas se convoquen todos los años, no llegan a nada, ya que se reparten por todo el territorio nacional.

Tanto Cuntis como Pontecesures son concellos de menos de 5.000 habitantes, lo que significa que el cargo de secretaría e intervención recae sobre una misma persona y no se divide en dos funciones, como sí ocurre en villas de mayor tamaño. Pero, ¿cuál es el papel de este trabajador en la administración?

“Todo pasa por nós”

La regidora de Pontecesures, Maite Tocino, explica que esta persona debe contar con un conocimiento “amplísimo” tanto de aspectos económicos como jurídicos. “Se a persoa responsable non ten a formación axeitada, isto paraliza o concello porque non hai outro funcionario que, co seu informe, poida avaliar as decisións que se toman certificando que se axustan á normativa. Non ter esa figura de xeito definitivo pon ás administracións locais en situacións moi complexas”, señala.

“Cando fas acumulación cobras só ata o 30 % das túas retribucións principais. Falo por facer un favor”

Precisamente, la persona encargada de todas estas funciones en Pontecesures lo confirma: “todo pasa por nós”. María Ángeles García Villaverde no solo trabaja como secretaria-interventora en esta villa, sino que también asumió funciones en régimen de acumulación en el Concello de Moraña, precisamente para dar cobertura a los trámites tras la jubilación del anterior funcionario. “Estiven alí ata finais de xullo do ano pasado, pero aínda non saíu a concurso a praza. Cando fas acumulación tes que organizarte fóra do teu horario laboral, quitando horas da túa vida persoal”, cuenta.

El ritmo de las convocatorias

También asegura que esta tendencia no se veía en Galicia, pero ahora comienza a ser un patrón frecuente. “Non se xustifica co tema económico, porque cando colles o posto acumulado cobras só ata o 30 % das túas retribucións principais. A maioría das veces falo por facer un favor”, aclara la cesureña.

Como funcionaria que pasó por los procesos selectivos, considera que las jubilaciones y el ritmo de las convocatorias llevan a un déficit de habilitados nacionales y a que no se cubran las plazas. “Nos últimos ano estase a notar máis. Os procesos selectivos prolónganse moito, son varios meses; despois, ata que sae o concurso, hai que facer un periodo de prácticas e un curso formativo, e pasa máis dun ano ata que esa xente pode entrar a traballar. É máis rápido o ritmo das xubilacións que o da xente que entra”, declara la cesureña María Ángeles.

Así, mientras estos procesos selectivos nacionales acumulan demoras, los pequeños concellos continúan sobrellevando las dificultades de gestionar las administraciones locales con una clara falta de funcionarios, optando por soluciones temporales, como el régimen de acumulación. 

Diario de Arousa

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